Ayer, oferentes de mercados rodantes fueron golpeados y detenidos por elementos de la Guardia Estatal, desplegados por orden del alcalde Erasmo González Robledo, mientras intentaban trabajar en horario vespertino.
Hoy, el gobierno municipal anuncia que se buscará dialogar con los afectados el proximo martes para buscar una solución.
La pregunta es clara: ¿primero la represión y luego las palabras? La incongruencia de un gobierno que usa la fuerza para “resolver” problemas es evidente.
El Gobierno Municipal de Ciudad Madero, encabezado por Erasmo González Robledo, afirma condenar la violencia y promover el diálogo, mientras ayer Guardias Estatales golpearon y detuvieron a oferentes de mercados rodantes por intentar trabajar en horario vespertino.
Según el comunicado oficial: Los comerciantes “incumplieron acuerdos previos”, el gobierno asegura actuar para “garantizar la paz y el respeto a la ley, se convoca a nuevas reuniones para resolver la situación
La contradicción es evidente: primero la represión, después el llamado al entendimiento. Mientras tanto, vecinos y oferentes continúan en tensión por el uso de la vía pública en Avenida Cuauhtémoc.
El secretario del Ayuntamiento, Héctor de Jesús Rodríguez, dijo que ninguna persona o grupo puede situarse por encima de la ley.
Los incidentes ocurridos son especialmente lamentables dado que ya se había agendado una segunda reunión para el próximo martes, con el objetivo de continuar explorando alternativas de solución.
Señaló que la autoridad investigadora será la encargada de determinar las acciones correspondientes conforme a derecho.
Por su parte, el Gobierno Municipal actuó exclusivamente para garantizar el respeto a los acuerdos previamente establecidos y salvaguardar la paz pública, atendiendo también las inquietudes de los vecinos, quienes han mostrado disposición a ceder un día a la semana —y no dos— para el uso del área de la vía de Pemex, conocida como Avenida Cuauhtémoc, en el sector Fidel Velázquez.