Director: Eduardo Vizcarra Cruz

jueves 01 de enero de 2026

Alerta en Victoria: pozos registran deficit, alistan oración para que llegue el don de la lluvia.

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Ante la falta de lluvias, alcalde de Victoria propone oración masiva entre religiosos para que el don de la lluvia llegue a las presas de Tamaulipas.

El alcalde Eduardo Gattas, lanzó una alerta preventiva luego de que los pozos registran un déficit  y  de los 1 mil 700 litros por segundo que necesita la ciudad para abastecer de agua a todas las colonias, solamente 900 se extraen de la Presa Vicente Guerrero.

Al asistir  la mañana de este lunes a desayunar con el Obispo Oscar Efraín Tamez Villarreal se planteó la posibilidad de realizar una oración por la lluvia como la que se hizo el año pasado en el Polyforum.

«Dónde tuvimos la oportunidad de juntar a la comunidad católica y a la comunidad evangélica, que lo hicimos en el Polyfourm, hicimos una oración para la lluvia», dijo.

Detalló que el problema de desabasto es de más de 400 litros por segundo para la capital y aunque la presa en estos momentos registran un nivel del 58 por ciento, reiteró que no es la única fuente de abastecimiento de la capital del estado.

«Solamente nos podemos traer de la presa hasta 900 litros, el resto para llegar a los mil 700 lo sacamos de los pozos del norte, del centro y del sur de la capital, La Peñita nos ha dado hasta 750, 800 litros por segundo y ahorita anda abajo de los 300 litros», dijo.

Gattás Báez refirió que están surtiendo zonas de la ciudad que están hacia arriba y la presión ha disminuido mucho en ese sentido, sin embargo, hay pipas disponibles con ayuda del Gobierno del Estado que con las propias suman 22 para abastecer a las zonas altas.

«Esperamos una lluvia extraordinaria como la del año pasado, recuerden que nada más nos llovió tres días, pero nos llovió suficiente y en el lugar preciso donde debía de llover», precisó.

Y agregó  que está por verse la fecha para la oración de este año, toda vez que reiteró que quiere que estén presentes tanto la comunidad evangélica como la católica, «al final de cuentas una buena oración no le hace mal a nadie», concluyó.

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