González, Tamps.— Entre lluvias, carreteras bloqueadas y ríos desbordados, una nueva vida llegó al mundo. En medio del caos provocado por el paso de la tormenta tropical Barry por el sur de Tamaulipas, una joven mujer en labor de parto fue asistida en un tramo inundado de la carretera González–Zaragoza, en el municipio de González.
Lo que pudo ser una historia de riesgo, se convirtió en una escena de esperanza: la joven fue atendida por elementos de Protección Civil del estado, encabezados por Luis Gerardo González, y el alcalde del municipio, Miguel Zúñiga Rodríguez, quien además de funcionario, es médico de profesión. La niña nació sin complicaciones. Su llegada, en medio de una tormenta que ha dejado incomunicadas a varias comunidades, es ya un símbolo de fuerza y renacimiento para los tamaulipecos.
El propio gobernador del estado, Américo Villarreal Anaya, compartió el suceso durante una llamada telefónica con la alcaldesa de Tampico, Mónica Villarreal, mientras se monitoreaban los niveles del río Tamesí y Guayalejo, que amenazan con subir hasta dos metros en el sistema lagunario, lo que podría causar inundaciones severas en algunas colonias de la zona conurbada.
Un estado en pausa
Mientras tanto, en Ciudad Victoria, la capital del estado, al menos 15 autobuses con pasajeros provenientes de Monterrey, Reynosa y Matamoros permanecen varados en la terminal desde la madrugada. El destino de estos viajeros era el sur del estado, pero las lluvias les cerraron el paso. Algunos han pasado más de 24 horas esperando que baje el nivel del agua.
Las escenas se repiten en múltiples puntos: caminos rurales bajo el agua, vehículos atrapados, familias evacuadas y ejidos incomunicados. En Xicoténcatl, El Mante, Gómez Farías y Soto la Marina, los desbordamientos han obligado a cerrar accesos y a suspender toda actividad en comunidades como Emiliano Zapata, El Azúcar, La Esperanza y Brownsville (Tamps.).
En la Carretera Federal 81, los kilómetros 11 y 36 están completamente inundados. En la Federal 80 Tampico–Mante, el agua rebasó la carpeta asfáltica en el kilómetro 13, a la altura del Ejido Tamaulipas. Y en el Puente Sabinas, sobre la Federal 85 Llera–Victoria, el tránsito está completamente cerrado.
Vigilancia constante
Autoridades estatales y municipales, así como la Guardia Estatal y Protección Civil, continúan en recorridos de supervisión y asistencia. Se mantiene el exhorto a la ciudadanía para evitar traslados innecesarios a zonas afectadas y estar atentos a los avisos oficiales.
Mientras tanto, en medio de tanta agua, una bebé respira por primera vez, ajena al caos, pero símbolo del valor con el que Tamaulipas enfrenta cada emergencia: con humanidad, solidaridad y esperanza.