Director: Eduardo Vizcarra Cruz

sábado 18 de abril de 2026

TROMBA SORPRENDE A VICTORIA Y DEJA DAÑOS, RESCATES Y ALERTA EN LA SIERRA

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Tromba sorprende a Ciudad Victoria. Árboles caídos Cortes de luz 9 personas rescatadas en el Cañón del Novillo La lluvia llegó con fuerza… y evidenció lo rápido que puede cambiar todo.

Ciudad Victoria.— Lo que comenzó como una tarde nublada terminó en una intensa tromba que azotó la capital tamaulipeca y la región centro del estado, dejando a su paso árboles derribados, fallas eléctricas y momentos de tensión en distintos puntos.

La lluvia cayó con fuerza, acompañada de ráfagas de viento que provocaron la caída de cableado y cortes de energía en sectores de Victoria y municipios cercanos como Jaumave, alterando la rutina de una noche que rápidamente cambió de tono.

Uno de los momentos más delicados se vivió en el paraje natural del Cañón del Novillo, donde nueve personas quedaron atrapadas por el repentino aumento del nivel del agua.

De acuerdo con el coordinador estatal de Protección Civil, Luis Gerardo González de la Fuente, el grupo se encontraba conviviendo en la zona cuando intentó retirarse, pero el crecimiento del río les impidió el paso.

“Al ver que el agua había aumentado, decidieron no arriesgarse y solicitar apoyo”, explicó.

La intervención oportuna de los cuerpos de auxilio permitió el rescate sin mayores consecuencias, en medio de una noche marcada por la incertidumbre y la fuerza de la naturaleza.

Las precipitaciones alcanzaron acumulados de hasta cuatro pulgadas en varios municipios, e incluso hasta cinco en zonas de la Sierra Madre, donde la lluvia se dejó sentir con mayor intensidad.

Aunque el fenómeno comenzó a disminuir horas después, las autoridades no descartan más lluvias hacia el fin de semana, especialmente en regiones serranas.

En paralelo, el balance del periodo vacacional dejó también cifras que contrastan con la calma posterior a la tormenta: dos personas perdieron la vida en puntos turísticos, en hechos registrados en Altamira y el río Guayalejo, en Llera.

La tromba de anoche no solo refrescó el ambiente.
Recordó, una vez más, la fuerza impredecible del clima… y la necesidad de no bajar la guardia.

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