TAMPICO, TAMAULIPAS.— El sur de Tamaulipas se encuentra en alerta máxima. A tan solo unos días del embate de la depresión tropical “Barry”, el miedo ya no viene del cielo, sino de los ríos. La crecida del Guayalejo, el Tamesí y el Pánuco amenaza con desbordamientos que podrían afectar a más de 40 colonias de Tampico y Altamira.
En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo visitará la región el viernes próximo, para supervisar personalmente la zona afectada y coordinar acciones con las autoridades locales y federales. Su presencia es vista por muchos como una señal de respaldo en medio de la incertidumbre que ha dejado Barry y de una recuperación que apenas comienza.
💬 “Esto ya no es lluvia, es historia”
“Tenemos regiones donde llovieron más de 400 milímetros en dos días”, explicó el gobernador Américo Villarreal Anaya, tras la toma de protesta del nuevo secretario de Seguridad Pública estatal. “El sistema de ríos ya estaba saturado desde Alberto (la tormenta de 2024), y ahora traen una carga que supera los 3,300 metros cúbicos por segundo, cuando el límite crítico es de 2,800”, agregó.
Las palabras del mandatario pintan un panorama delicado: una presión fluvial inédita, cuerpos de agua al borde del desborde y colonias enteras bajo riesgo, no por la lluvia directa, sino por la respuesta retardada del sistema lagunario y fluvial que, como una marea lenta pero imparable, comienza a rodear comunidades enteras.
🛟 Preparación y prevención
En las colonias en riesgo, el sonido más constante no es el de la lluvia, sino el perifoneo de advertencia. Camionetas con altavoces recorren las calles pidiendo a los vecinos proteger sus pertenencias, preparar documentos importantes y acudir a los refugios temporales, ya habilitados con el apoyo del gobierno estatal y federal.
Las fuerzas de seguridad han comenzado a custodiar los polígonos que podrían quedar anegados, asegurando los hogares evacuados para evitar robos y garantizar el orden. “Lo más importante ahora es salvar vidas. Lo material puede recuperarse, lo humano no”, dijo una vecina de la colonia Monte Alto mientras cerraba la puerta de su casa y subía a una lancha improvisada por vecinos.
🏥 Visita presidencial con doble agenda
Además de verificar la atención a la emergencia, Claudia Sheinbaum también supervisará los avances en la construcción del nuevo Hospital General de Ciudad Madero, una obra emblemática para la región sur del estado. Su visita, más allá de lo político, representa para muchos tamaulipecos una promesa de continuidad y compromiso con la reconstrucción del tejido social y de la infraestructura pública.
🌅 Un sur que no se rinde
A pesar de las aguas crecidas, el ánimo de la gente no se ha hundido. Jóvenes voluntarios ayudan a adultos mayores a llegar a los refugios. Mujeres cocinan ollas de arroz y frijoles en patios encharcados. Y desde los balcones se ondean trapos blancos en señal de ayuda, sí, pero también de esperanza.
“El río viene fuerte, pero aquí estamos más fuertes”, dice un pescador de Altamira mientras refuerza con costales de arena la entrada de su vivienda.
La visita presidencial llega en el momento justo. No solo para coordinar acciones o evaluar daños. También para escuchar de viva voz a un pueblo que, aún rodeado de agua, no ha dejado de remar juntos.