Cuando el agua sube y la incertidumbre cala hasta los huesos, hay instituciones que se convierten en esperanza flotante. La Secretaría de Marina (SEMAR) demostró, una vez más, su vocación de servicio al rescatar a 72 personas afectadas por el paso de la depresión tropical Barry en los municipios del centro y sur del estado.
A través de la activación del Plan Marina, en sus diferentes fases, personal naval acudió a comunidades como Vicente Guerrero, Ejido Lavaderos, Villa de Casas y Soto la Marina, donde además de evacuar a las personas en riesgo, también brindaron atención médica, traslado a refugios y labores de limpieza.
Entre los rescatados hay personas adultas mayores, madres con niños pequeños y familias enteras sorprendidas por la crecida repentina del agua. La Marina otorgó 27 atenciones médicas, despejó 2 vialidades, realizó 4 traslados a albergues, y llevó a cabo 2 recorridos de reconocimiento para evaluar daños y prevenir nuevos riesgos.
Para estas labores se movilizaron más de 4,300 elementos navales, además de 61 vehículos, 18 embarcaciones, 6 aeronaves y equipo especializado que incluyó cocinas móviles, plantas potabilizadoras, generadores de energía y herramientas de remoción.
“Nos sacaron justo a tiempo”, cuenta un vecino de Soto la Marina mientras carga una mochila con sus documentos y una muda de ropa seca. “Sin ellos, no sé qué hubiera pasado”.
La alerta, sin embargo, no ha terminado. Aunque las lluvias han disminuido, se espera la avenida de aguas en los ríos Pánuco y Tamesí entre jueves y viernes, lo que pone en riesgo a 40 colonias en Tampico y Altamira. La vigilancia continúa y el despliegue permanece activo.
En momentos de crisis, la acción vale más que mil palabras. Y esta vez, fueron los uniformes navales los que marcaron la diferencia entre la zozobra y la esperanza.