Director: Eduardo Vizcarra Cruz

jueves 01 de enero de 2026

Plagios legislativos: el síntoma de un Congreso que no lee

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Diputado Alberto Moctezuma acusa a Ismael García Cabeza de Vaca de plagiar iniciativa sobre cirugías estéticas en menores

En el Congreso de Tamaulipas ya no solo se disputan narrativas políticas; ahora también se disputan autorías. El diputado Alberto Moctezuma encendió un tema incómodo: acusó al panista Ismael García Cabeza de Vaca de plagiarle una iniciativa. Y el señalamiento no es menor, porque si algo revela, más allá del pleito, es un problema profundo: hay legisladores que ni leen ni saben qué presentan.

La evidencia que mostró Moctezuma es clara en fechas: su iniciativa sobre prohibir cirugías estéticas en menores se ingresó el 7 de septiembre; la del panista llegó más de un mes después. La coincidencia temática no es casualidad y la sospecha de copia tampoco.

Pero lo grave no es sólo quién plagió a quién. Lo grave es lo que exhibe del proceso legislativo:
– Iniciativas que se reciclan.
– Diputados que desconocen lo que se discute.
– Comisiones donde los documentos llegan, pero el análisis no.

Si un legislador sube al Pleno una iniciativa que desconoce y que replica otra ya existente, no estamos frente a un error: estamos frente a una falta de oficio parlamentario. A una simulación.

Moctezuma recordó una frase de su abuelo: “para sostener una mentira se necesitan mil más”. Hoy, el Congreso estatal tiene la oportunidad de poner orden antes de que esas “mil mentiras” terminen por erosionar aún más la credibilidad institucional.

La iniciativa en disputa, por cierto, no es menor: busca proteger a menores de procedimientos estéticos que ponen en riesgo su salud, salvo casos reconstructivos. Que un tema así termine envuelto en acusaciones de plagio es un reflejo del rezago legislativo que sigue pesando sobre Tamaulipas.

El fondo es claro:
si el Congreso no depura prácticas, no transparenta autorías y no profesionaliza el trabajo interno, los proyectos seguirán perdiéndose entre pleitos personales y no entre debates serios.

Mientras tanto, la iniciativa sigue en análisis. Pero la discusión sobre la ética legislativa apenas empieza.

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