
Ciudad Victoria, Tam.— La presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Eva Reyes González, justificó que los diputados de la bancada de Morena no solicitaran permiso para asistir a la reunión con la dirigente nacional del partido, Luisa María Alcalde Luján, al argumentar que “no estaban en funciones ese día”.
Reyes González explicó que el Congreso “tiene días hábiles conforme a los tiempos de sesión” y que, si bien los diputados son representantes de tiempo completo, pueden asistir entre semana a actividades partidistas siempre que no coincidan con sesiones del pleno o reuniones de comisiones.
“Si no, nunca tendríamos un trabajo de acercamiento con los partidos… no le faltamos a nada”, sostuvo la legisladora morenista, al defender la presencia de varios diputados y del presidente de la Junta de Coordinación Política, Humberto Prieto Herrera, en el acto político celebrado en Ciudad Victoria.
La diputada insistió en que el encuentro con la dirigente nacional fue a título de bancada y no como Congreso, pese a que se difundió un boletín oficial en el que se informó que Prieto Herrera dio la bienvenida a la presidenta nacional de Morena “en representación del Poder Legislativo”.
No obstante, especialistas en derecho público advierten que los diputados son servidores públicos de tiempo completo, y el artículo 134 de la Constitución federal establece que los recursos, tiempo y espacios institucionales no deben destinarse a fines partidistas, incluso fuera de horario de sesión.
Reyes González agregó que la Ley Interna del Congreso no obliga a sesionar los martes, por lo que los legisladores pueden reprogramar su agenda:
“Podemos interrumpir por otras cuestiones; por ejemplo, la sesión itinerante que será el próximo miércoles y jueves”, puntualizó, al asegurar que hasta el momento no ha habido quejas internas ni externas por la asistencia al evento partidista.
El caso reabre el debate sobre los límites éticos y legales en el ejercicio legislativo, pues mientras Morena defiende su derecho a mantener contacto con su dirigencia, persisten cuestionamientos sobre el uso del cargo público en actos de carácter político.
Y es que acuerdo con la Ley de Responsabilidades Administrativas del Estado de Tamaulipas, los servidores públicos tienen prohibido utilizar recursos oficiales o tiempo laboral para actividades partidistas, además de estar obligados a conducirse con neutralidad e imparcialidad en el ejercicio de sus funciones.
El artículo 134 de la Constitución mexicana también establece que los recursos públicos y el desempeño de los cargos deben ejercerse sin influir en la competencia entre partidos políticos.
En caso de que se confirme la participación de los legisladores e incluso de algunos alcaldes y funcionarios en horario de trabajo o en representación de su cargo, podrían hacerse acreedor a sanciones que van desde una amonestación pública hasta la suspensión o inhabilitación del cargo, además de posibles responsabilidades ante el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) por uso indebido de recursos o tiempo oficial con fines partidistas.