La diputada local por Tampico, Mercedes del Carmen Guillén Vicente, reconoció que la única posibilidad real de derrotar electoralmente a Morena en los comicios intermedios de 2027 sería mediante la conformación de un amplio bloque opositor integrado por PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, además de un análisis estratégico de los distintos escenarios estatales.
La legisladora señaló que, pese a que la presidenta de México mantiene altos niveles de aprobación ciudadana en las encuestas que ha revisado, Morena comienza a resentir desgaste político a nivel nacional, particularmente tras las acusaciones provenientes de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa.
“Veo falta de voluntad de los partidos de oposición para unirse, construir una alianza y poder ser competitivos. Yendo solos, sinceramente no les veo muchas posibilidades frente a Morena, incluso con el desgaste que hoy enfrenta el partido oficial”, expresó.
Guillén Vicente admitió que uno de los principales obstáculos para concretar una alianza opositora es la figura del dirigente nacional priista, Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido como “Alito”, situación que —dijo— ha sido señalada especialmente por Movimiento Ciudadano.
No obstante, destacó que existen antecedentes de cooperación política a nivel local, como ocurre en Nuevo León, donde distintos actores han logrado construir acuerdos en torno al alcalde regio Adrián de la Garza.
“El problema para una alianza, según Movimiento Ciudadano, es Alito; pero pueden darse otras condiciones y, como sucede en Nuevo León, dependerá de cómo evolucionen las negociaciones políticas para definir si van juntos o no”, comentó.
La legisladora sostuvo que las dinámicas electorales federales y locales operan bajo lógicas distintas, pues en los estados influyen directamente las negociaciones entre gobernadores, liderazgos regionales y partidos políticos.
En ese contexto, consideró que sí es posible arrebatar espacios a Morena, particularmente en el Congreso de la Unión, recordando que en la pasada elección el partido oficial y sus aliados obtuvieron alrededor del 54 por ciento de los escaños y alcanzaron la mayoría calificada mediante acuerdos posteriores.
Finalmente, Mercedes Guillén afirmó que históricamente las elecciones intermedias suelen representar un desafío para los partidos en el poder y advirtió que existe entre la ciudadanía una creciente expectativa de alternancia política en la Cámara de Diputados.