Moralillo, Veracruz. 24 de junio de 2025 – Tras mantener bloqueada por más de 48 horas la carretera Tampico–Valles, habitantes de la localidad de El Moralillo, Veracruz, levantaron el bloqueo que mantenía paralizado el tránsito entre el sur de Tamaulipas y el norte de Veracruz con el centro del país.
La protesta surgió por inundaciones en viviendas, provocadas por el mal funcionamiento de bombas de desfogue en el sector, según denunciaron los pobladores. Las lluvias intensas, combinadas con el incremento del nivel de los ríos regionales, agravaron la situación.
Guadalupe Osorno, secretaria de Protección Civil de Veracruz, informó que ya se trabaja activamente para reducir el nivel del agua, especialmente en la región de la Huasteca Alta, mediante el uso de bombas de achique instaladas en el Moralillo.
“Esperamos todavía un incremento derivado de la apertura de la presa en Chicayán, que se encuentra liberando 400 litros por segundo”, advirtió Osorno.
Situación hidrológica crítica
El sistema de monitoreo hidrométrico revela cifras preocupantes:
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Río Tamesí: Nivel actual 7.5 m (crítico: 7.3 m)
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Río Pánuco: Gasto actual 3,135 m³/s (crítico: 3,300 m³/s)
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Boca toma Chairel: Nivel actual 1.62 m (crítico: 1.80 m)
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Laguna del Chairel: Presenta desbordes en zonas habitadas
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Avistamientos de cocodrilos en áreas urbanas, lo que aumenta el riesgo para menores
Durante el bloqueo, más de 3,000 tractocamiones con productos diversos quedaron varados, afectando las cadenas de suministro y el comercio interestatal.
Organizaciones del transporte de carga aún no han emitido una cifra oficial, pero estiman que las pérdidas económicas ascienden a cientos de miles de dólares, además del deterioro de productos perecederos y costos logísticos por retrasos.
Aunque el bloqueo ha sido levantado, las condiciones de riesgo persisten. La creciente de los ríos y la apertura controlada de presas continúan alimentando los cuerpos de agua en la región, lo que mantiene en alerta a Protección Civil y a las comunidades vulnerables.