Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el fin del programa de regularización de vehículos de procedencia extranjera en enero de 2026, integrantes de las mesas ciudadanas de seguridad y justicia analizan gestionar ante las autoridades correspondientes la aplicación estricta de la ley para retirar de circulación las unidades que permanecen de manera ilegal en el país.
El planteamiento surge ante la inacción reiterada de corporaciones de tránsito en Tampico, Ciudad Madero y Altamira, donde —acusan ciudadanos— se ignoran leyes, reglamentos y códigos de ética, permitiendo la circulación de autos irregulares fuera de la zona fronteriza sin consecuencias legales.
Al respecto, el abogado penalista Juan Jorge Olvera Reyes subrayó que la circulación de vehículos de procedencia extranjera sin autorización federal en esta región es claramente ilegal, por lo que las autoridades de tránsito tienen la obligación jurídica de verificar su estatus.
“De acuerdo con el reglamento de tránsito, cuando un vehículo no cuenta con placas ni documentación que acredite su legal estancia en el país, debe ser detenido y puesto a disposición de la autoridad federal competente. No es una opción, es un deber legal de las corporaciones locales”, sostuvo.
El tema genera creciente inconformidad entre ciudadanos que sí cumplen con el pago de derechos vehiculares, quienes cuestionan por qué los autos irregulares no son retirados de circulación, aun cuando en muchos casos se ven involucrados en accidentes y sus propietarios se dan a la fuga, dejando a las víctimas sin respaldo legal ni reparación del daño.
Para diversos sectores sociales, esta omisión institucional erosiona la confianza pública y alimenta la percepción de un doble rasero en la aplicación de la ley, donde las corporaciones encargadas de proteger el orden terminan facilitando la transgresión a las normas.
Con el cierre definitivo del programa de regularización, advierten, ya no hay pretextos: la legalidad vehicular deberá dejar de ser un discurso y convertirse en una práctica cotidiana en la zona conurbada del sur de Tamaulipas.