Ciudad Victoria, Tamaulipas — A sus más de 40 años de vivir en la margen del río San Marcos, Antonio Reyna recibió esta semana una notificación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que le exige desocupar su vivienda por estar asentada en zona federal considerada de riesgo.
“Yo tengo viviendo aquí exactamente 40 años. Cuando llegué ya había otras casas construidas más adelante. Compré un terreno con la idea de que era un área urbanizada. A través del tiempo fui levantando mi casa, haciendo mejoras. Tengo servicios: agua, luz, drenaje…”, explicó Antonio, visiblemente desconcertado por la notificación.
Un documento sin alternativas claras
La notificación le fue entregada el pasado jueves por personal de Conagua. “El compañero vino, levantó el acta y me dijo que, según sus mediciones, todo lo que está de la calle para acá está dentro de la zona federal. Pero yo tengo un título de propiedad expedido por el municipio. No es una escritura como tal, está en proceso, pero he pagado el predial por 40 años. ¿Cómo es que ahora nos dicen que invadimos?”
Sin certeza, sin reubicación
Hasta el momento, Antonio no ha recibido ninguna oferta formal para reubicarse, ni por parte de Conagua ni de alguna otra dependencia. “Esto apenas va empezando. Ya hablaron mi abogado y la abogada de Conagua, pero no hay claridad. Nos dieron cinco días para entregar documentación. Mañana vence el plazo. Aparentemente, en 30 días nos darán una respuesta, pero nadie nos dice qué va a pasar realmente.”
Patrimonio en riesgo, comunidad preocupada
Antonio no es el único afectado. Señala que otros vecinos también han recibido notificaciones. Algunos casos extremos incluyen viviendas que ya fueron selladas por las autoridades, impidiendo el acceso a sus propietarios. “Más adelante hay casas con albercas, construcciones grandes, palapas… y hasta donde sé, muchas de ellas no han sido tocadas aún. No entendemos por qué a unos sí y a otros no.”
“No puede ser que todo lo que he construido esté en riesgo”
“No puede ser posible que después de 40 años me digan que todo lo que he hecho aquí esté mal. Este es mi patrimonio, el lugar donde crecieron mis hijos. No queremos confrontar a nadie, solo pedimos claridad, alternativas y que no se nos trate como si fuéramos invasores.”