La apertura de las sesiones del Pleno del Poder Judicial de Tamaulipas dejó al descubierto una exigencia largamente contenida: que el gremio de abogados deje de ser un actor relegado en la construcción de leyes y reformas que hoy, advirtieron, están generando conflictos sociales, juicios mediáticos y hasta la manipulación de menores.
Así lo expresó José Isabel Luna Chávez, presidente del Colegio de Abogados de Tamaulipas, al encabezar la asistencia de más de un centenar de litigantes a una sesión pública del Poder Judicial del Estado, un ejercicio que calificó como inédito y positivo bajo la presidencia de la magistrada Tania Contreras López.
Luna Chávez destacó que, por primera vez, las sesiones del Pleno se realizan de manera abierta, permitiendo la participación y observación de colegios, barras y ciudadanía, lo que calificó como un paso real hacia la transparencia judicial y el diálogo interinstitucional.
Sin embargo, el dirigente del gremio fue más allá del reconocimiento institucional y lanzó una crítica directa al diseño de leyes y reformas elaboradas —dijo— sin escuchar a quienes litigan diariamente en tribunales.
“Se están redactando leyes mal pulsadas, mal dirigidas, y luego el mexicano las tropicaliza. Eso genera problemas sociales graves”, sostuvo.
Entre los temas que el Colegio de Abogados buscará reformar de manera prioritaria se encuentran los juicios familiares, la manipulación de menores y el uso mediático de los procesos judiciales, prácticas que —advirtió— han convertido a niñas y niños en “trofeos” o “moneda de cambio” en disputas legales.
En ese sentido, anunció que el gremio se comprometió a regresar en un mes al Poder Judicial para entregar un paquete de propuestas de reforma, con el objetivo de “despresurizar” conflictos que hoy escalan en redes sociales y medios de comunicación antes de resolverse en los expedientes.
Uno de los puntos más sensibles planteados por Luna Chávez fue la necesidad de establecer medidas cautelares que frenen la exposición mediática de los juicios, ya que, afirmó, la presión pública puede inhibir a jueces y distorsionar la percepción social de la justicia.
“Con mentiras y un buen trabajo mediático parece que alguien tiene la razón, pero el expediente dice otra cosa. Eso genera linchamientos mediáticos y miedo en la impartición de justicia”, advirtió.
Respecto a la iniciativa para sancionar a abogados que mientan o promuevan denuncias falsas, el presidente del Colegio se mostró a favor, siempre que la medida sea pareja y no se convierta en un instrumento de abuso.
“El abogado no debe romper familias con el fin de cobrar, ni fabricar denuncias falsas, ni manipular menores. Eso no dignifica la profesión”, afirmó, subrayando que el gremio ya cuenta con un código de ética obligatorio, con procedimientos sancionatorios internos que pueden llevar incluso a la expulsión.
Luna Chávez señaló que el Colegio de Abogados de Tamaulipas cuenta ya con cerca de 200 integrantes en todo el estado, y que más de 130 participaron en la sesión ordinaria reciente, lo que —dijo— demuestra que hoy existe una mayoría organizada dispuesta a incidir en la vida pública.
Finalmente, se pronunció por un “piso parejo” en la evaluación del sistema judicial: si los abogados son certificados y observados, los jueces también deben ser evaluados y capacitados de manera constante.
“La prudencia es una de las principales virtudes del abogado: si sé del tema, opino; si no lo conozco, no opino”, concluyó.