Al menos 8 ocho mil firmas entregaron este martes ante el Congreso ciudadanos de Reynosa contra el alcalde Carlos Peña a las que se suman 15 mil que ya habían entregado en fecha posterior para que el Poder Legislativo cuente con todas las pruebas para iniciar el procedimiento de revocación de mandato contra el edil.
Leticia Larios, Luz Blazquez, Alejandro García y Raymundo Servín entregaron los fajos de documentos en Oficialía de Partes del Congreso y previo a reunirse con el presidente de la Junta de Gobierno, Humberto Prieto, exhortaron a la Legislatura a tener voluntad política para proceder a la revocación del alcalde.
«Nosotros estamos aquí físicamente, pero presente está toda la ciudadanía de Reynosa, y realmente no son las firmas, lo importante es todas las pruebas y todos los elementos con los que contamos para poder comprobar que este gobierno no está trabajando realmente como es», dijo Leticia Larios.
Luz Blazquez refirió que dentro de los fajos de documentos van muchas denuncias ciudadanas que esperan el Congreso se dé el tiempo de analizar y que por parte de ellos derivarán en denuncias formales ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC) y la Auditoría Superior del Estado (ASE).
Una de las denuncias que mayor grosor de pruebas aportaron es la de convenios publicitarios con páginas de reciente creación, el denominado «facturagate» a través del cual se otorgan 300 mil pesos mensuales a decenas de estas páginas en medio de la opacidad.
Así pues, Alejandro García refirió que si el Congreso local tiene voluntad política para actuar lo puede hacer sin necesidad de las firmas, toda vez que no es un secreto lo que se vive en Reynosa, por lo que pidió anteponer el bien de la ciudadanía por encima del costo político que significaría el destituir a un alcalde del mismo partido Morena.
Raymundo Servín, denunció que cuando trabajaba como maestro en el Instituto Reynosense para la Cultura y las Artes en nómina aparecía que tenía un sueldo de 30 mil pesos mensuales cuando en realidad percibía menos de 10 mil.
Señalo que el alcalde ha usado el fomento a la cultura so pretexto de promocionar su imagen a través de murales, cuando la ciudadanía «no lo quiere ver ni en pintura», además gastando 18 millones de pesos en otros murales que hoy están deteriorados totalmente.