La mejoría en el estado de salud de Nilda Perales Ramos, adulta mayor localizada en condiciones de abandono sobre la carretera a Playa Bagdad, en Matamoros, no atenúa la gravedad del hecho ni la posible responsabilidad legal de quienes la dejaron a su suerte.
Si bien autoridades del Hospital General confirmaron que la mujer ya reaccionó y ha comenzado a pronunciar algunas palabras, el fondo del caso sigue siendo el mismo: una persona adulta mayor, en condición de vulnerabilidad, fue abandonada en la vía pública, expuesta al frío y al riesgo de perder la vida.
El Sistema DIF Tamaulipas, a través de la Procuraduría de Protección del Adulto Mayor, confirmó que Nilda Perales Ramos fue localizada el 16 de diciembre, sin documentos, sin acompañantes y sin posibilidad de explicar cómo llegó a Matamoros desde Laredo, Texas, lo que refuerza la hipótesis de abandono y posible traslado irregular.
Desde una perspectiva jurídica y de derechos humanos, los hechos configuran una violación grave al derecho a la integridad, a la salud y a una vejez digna, y no pueden quedar únicamente en la atención asistencial. La protección posterior no sustituye la obligación del Estado de investigar, deslindar responsabilidades y sancionar.
Las autoridades han informado que, de no localizarse a sus familiares, la adulta mayor sería resguardada en un hogar del DIF Tamaulipas en Ciudad Victoria, una medida necesaria, pero que no debe cerrar el caso, sino garantizar su protección mientras se esclarecen los hechos.
El llamado a la ciudadanía para localizar a familiares es pertinente, pero no exime a las instancias competentes de activar investigaciones formales por abandono de persona, un delito que, tratándose de adultos mayores, reviste especial gravedad.
La recuperación de Nilda Perales Ramos es una buena noticia. La impunidad no lo sería. Este caso exige algo más que empatía: exige justicia, verdad y responsabilidades claras.
Este caso exige investigación formal, responsabilidades claras y sanciones, pues la dignidad humana no se negocia y la vejez no es desechable.