El mandatario aseguró que se trata de un hecho que abre la puerta para que el pueblo iraní pueda “recuperar” su país luego de décadas bajo el régimen de los ayatolás.
A través de un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump calificó a Jameneí como “una de las personas más malvadas de la historia” y afirmó que su muerte representa “justicia para el pueblo iraní” y para ciudadanos de distintas naciones que, según dijo, fueron víctimas de su gobierno. El republicano subrayó que la operación fue resultado de un trabajo coordinado entre Washington y Tel Aviv.
Ali Jameneí, de 86 años, ejercía como líder supremo de Irán desde 1989, posición que lo convertía en la máxima autoridad política y religiosa del país, incluso por encima del presidente iraní. Durante más de tres décadas concentró el poder estratégico y militar de la nación persa.
En su declaración, Trump afirmó que Jameneí “no pudo evadir la inteligencia ni los sofisticados sistemas de rastreo” utilizados en la operación conjunta con Israel. Añadió que otros líderes iraníes también murieron durante los bombardeos, los cuales describió como “pesados y precisos”.
Por su parte, el gobierno israelí confirmó que la operación denominada “Furia Épica” eliminó a siete altos funcionarios del régimen iraní, entre ellos el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur. La ofensiva, según señalaron, tuvo como objetivo debilitar la estructura militar del país.
Trump también sostuvo que los bombardeos continuarán “sin interrupciones durante la semana” o el tiempo necesario para cumplir el objetivo estratégico de Washington.
Incluso afirmó que algunos miembros de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica estarían buscando inmunidad, instándolos a unirse a lo que llamó “patriotas iraníes”.