Este 26 de julio, la capital francesa fue el centro de atención global mientras los atletas de todo el mundo desfilaron por el icónico río Sena en embarcaciones especialmente diseñadas para la ocasión. Este desfile acuático contó con monumentos emblemáticos como la Torre Eiffel, el Louvre y la Catedral de Notre Dame como telones de fondo, creando un espectáculo visual impresionante que resalta la grandeza de París.
Con un pebetero suspendido en el aire, algo nunca antes visto, quedaron inaugurados los Juegos Olímpicos de París 2024. Sin duda la ceremonia más memorable en la historia de los olímpicos.
La Ciudad de la Luz se apagará por un instante para ser alumbrada por el calor de la llama olímpica, 100 años después de que iluminara París por última vez con la promesa de algún día regresar a reflejar su brillo en las adoquinadas calles de la capital francesa. Ahora serán embarcaciones las que contengan estrellas por montones, mismas que esparcirán su magia sobre el Río Sena mientras sus banderas unirán sus colores para formar uno solo, ese que pita al mundo desde el cielo y no entiende de fronteras ni conflictos.
Cuenta la leyenda que en 1790, un barco llamado Télémaque se hundió por razones inexplicadas en el Sena. Se dice que la embarcación transportaba un cuantioso tesoro que a la fecha sigue perdido en el fondo de las aguas parisinas. Casi 250 años después, el río que atraviesa la capital francesa tendrá un tesoro mucho más valioso que el que esconde en sus entrañas, ahora en su superficie.
Las miradas se irán con la reina vigente del olimpismo, la estadounidense Simone Biles, pero también con otras mujeres que tienen al mundo en sus manos como la también norteamericana Katie Ledeckey y la china Quan Hongchan; figuras a seguir a partir de este viernes 26 de julio y hasta el 11 de agosto, cuando se apague la antorcha olímpica y se sepa si estas estrellas siguen con su intenso brillo o apagan su esplendor producto del inexorable paso del tiempo.
Otras leyendas vivientes con posibilidades de acrecentar su legado resplandecerán como el cubano Mijaín López y el georgiano Lasha Talakhadze. Ambos esperan que en la capital francesa puedan cerrar con broche de oro sus prodigiosas carreras en el deporte para dar un sabor aún más especial a esta justa olímpica, así como también lo intentarán los eternos LeBron James en el baloncesto y Novak Djokovic en el tenis, como representantes del profesionalismo en los Olímpicos.