
Matamoros, Tamaulipas — Con la puesta en operación del Puerto del Norte en Matamoros, Tamaulipas consolida su posición estratégica en el desarrollo logístico, industrial y comercial del país, abriendo una nueva puerta al comercio internacional y fortaleciendo su vínculo con los mercados globales.
El arranque oficial de este nuevo puerto de altura, encabezado por el gobernador Américo Villarreal Anaya, marca un parteaguas en la infraestructura marítima nacional. El acto contó con la presencia del Almirante José Barradas Cobos, Subsecretario de Marina; del Capitán de Altura Manuel Fernando Gutiérrez Gallardo, Coordinador General de Puertos y Marina Mercante de la SEMAR; así como de ejecutivos de Mota-Engil, empresa internacional líder en infraestructura portuaria.
Con una inversión público-privada cercana a los 8 mil millones de pesos, el Puerto del Norte se extiende sobre mil 100 hectáreas de espejo de agua y 770 hectáreas de tierra firme, de las cuales 340 hectáreas están destinadas al recinto portuario y 430 hectáreas se reservarán para el desarrollo industrial y comercial futuro.
Este megaproyecto representa una visión de largo plazo impulsada desde hace décadas, y que hoy se materializa gracias a la gestión institucional entre el Gobierno de Tamaulipas y la Federación, bajo las administraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador y de la actual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El trabajo de cabildeo y coordinación del gobernador Villarreal Anaya ha sido clave para consolidar este nodo estratégico que se perfila como un motor de inversión, empleo y bienestar en el noreste mexicano.
La historia de desarrollo portuario en Tamaulipas comenzó hace más de 40 años con el impulso del entonces gobernador Américo Villarreal Guerra, quien promovió la creación del Puerto de Altamira, hoy uno de los cuatro principales del país. El Puerto del Norte representa la continuidad de esa visión transformadora, colocando a Tamaulipas a la vanguardia de la cadena logística nacional y convirtiéndolo en un actor clave para el comercio exterior.
La apertura del nuevo puerto no solo fortalece la infraestructura nacional, sino que también proyecta a Matamoros como un punto neurálgico de conexión entre América del Norte y otros continentes, alineado con los nuevos flujos comerciales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
