El Gobierno de Tamaulipas cerró el ejercicio fiscal 2025 con un nivel histórico de eficiencia en el manejo del gasto federalizado, al registrar un cumplimiento del 99.9 por ciento en la aplicación de recursos, lo que permitió reintegrar únicamente 41 millones de pesos a la Tesorería de la Federación (TESOFE), la cifra más baja devuelta por la entidad desde 2018.
El secretario de Finanzas del estado, Carlos Irán Ramírez González, explicó que este resultado refleja un mayor control financiero, planeación presupuestal y capacidad administrativa en la ejecución de recursos federales asignados a Tamaulipas.
Detalló que del monto total reintegrado, el 62 por ciento —equivalente a 25 millones de pesos— corresponde a plazas vacantes de la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET), es decir, recursos presupuestados para nómina de personal docente y administrativo que no fueron ejercidos al no contar con titulares activos asignados.
“De 2018 a la fecha es la cantidad menor que ha tenido que regresar el Gobierno del Estado, lo que representa un cumplimiento del 99.9 por ciento del gasto ejecutado federalizado”, destacó el funcionario.
Ramírez González precisó además que dentro de los recursos devueltos se incluyen 9.2 millones de pesos derivados de rendimientos financieros e intereses generados, cuya devolución está contemplada en la Ley de Disciplina Financiera.
Asimismo, señaló que otros 3 millones 700 mil pesos correspondieron a situaciones ajenas al Gobierno estatal, principalmente relacionadas con proveedores que no entregaron en tiempo y forma la documentación requerida, como cartas de no adeudo federal, lo que impidió concluir algunos procesos administrativos de pago.
El desempeño financiero reportado por la Secretaría de Finanzas representa un indicador relevante para la administración estatal, ya que un menor reintegro de recursos federales suele interpretarse como una mayor capacidad de ejecución presupuestal, planeación operativa y aprovechamiento del gasto público autorizado.
Especialistas en finanzas públicas consideran que los subejercicios y devoluciones elevadas a la federación suelen evidenciar deficiencias administrativas o retrasos en la aplicación de recursos, particularmente en rubros sensibles como educación, infraestructura y salud.
En este contexto, el cierre fiscal de 2025 coloca a Tamaulipas con uno de los niveles más altos de eficiencia en el ejercicio del gasto federalizado de los últimos años.