Ciudad Victoria.— Mientras la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tamaulipas asegura contar con un abasto del 96 por ciento en medicamentos, derechohabientes continúan denunciando desabasto de tratamientos esenciales en diversas unidades médicas del estado, particularmente para pacientes con diabetes tipo 2.
El delegado del IMSS en la entidad, José Luis Aranza Aguilar, sostuvo que el sistema mantiene niveles altos de surtimiento; sin embargo, reconoció que existen casos donde medicamentos específicos no están disponibles directamente en farmacia.
Uno de los casos señalados corresponde a la Unidad de Medicina Familiar de La Morita, en Altamira, donde pacientes aseguran que desde hace al menos dos meses no reciben medicamentos como la combinación de sitagliptina con metformina, utilizada para el control de la diabetes.
Ante estos señalamientos, Aranza Aguilar explicó que el IMSS aplica “alternativas terapéuticas” cuando un medicamento no se encuentra disponible de manera inmediata.
“La sitagliptina con metformina la tenemos por separado; esa es la opción terapéutica”, afirmó.
Con ello, el funcionario admitió indirectamente fallas en la comunicación hacia los derechohabientes, quienes en muchos casos desconocen que pueden acceder a medicamentos sustitutos autorizados por personal médico.
El delegado indicó que en las unidades médicas existe personal específicamente asignado para orientar a los pacientes sobre procedimientos de sustitución de medicamentos prescritos originalmente por el médico tratante.
“Hay un médico destinado para estos casos que conoce el procedimiento y es quien da el sustituto del medicamento”, explicó.
No obstante, las quejas de usuarios continúan creciendo en distintas regiones del estado, donde pacientes denuncian retrasos, recetas incompletas y dificultades para acceder a tratamientos continuos, especialmente en enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión.
Aranza Aguilar aseguró además que el Seguro Social puede recurrir a servicios subrogados con instituciones privadas o terceros para garantizar la entrega de medicamentos o atención médica cuando el IMSS no pueda cubrir directamente la demanda.
Sin embargo, para muchos derechohabientes la realidad cotidiana sigue contrastando con las cifras oficiales de abastecimiento, particularmente en unidades donde aseguran que medicamentos básicos continúan sin surtirse de manera regular.