Los dos cuerpos de los jóvenes estadounidenses Shaheed y Zindell quienes fueron ultimados por la balas del crimen organizado en Matamoros el pasado viernes, aún permanecen en las oficinas de servicios periciales de la Semefo de la Fiscalía General de Justicia en Matamoros así como la minivan blanca en la que llegaron a México donde continúan los trabajos de investigación para dar con los responsables del ataque armado que dejó un saldo de tres muertos entre ellos una mujer mexicana y dos heridos.
Y es que todavía no se inicia el procedimiento para su repatriación a los Estados Unidos como al parecer se dará de la misma forma como se produjo el día de ayer con los heridos entregados a las autoridades del FBI en el vecino país por el Puente Internacional Ignacio Zaragoza.
Matamoros amanece hoy con una tranquilidad aparente ya sin vigilancia policiaca sin presencia militar y fuerzas federales a diferencia como el día de ayer tras un recorrido realizado por las principales avenidas de esta ciudad fronteriza con Brownsville Texas.
Y de la joven mujer que también fue víctima de la delincuencia organizada nada se sabe de ella ni siquiera su nombre se conoce oh sí era madre de familia o dejó a menores en la orfandad.
Su cuerpo se desconoce si ya fue entregado a sus familiares para darle cristiana sepultura o todavía permanece en la semefo de Matamoros para la necropsia de ley.