Director: Eduardo Vizcarra Cruz

jueves 01 de enero de 2026

Campesinos del sur de Tamaulipas reclaman precios justos: “El gobierno nos dio la espalda”

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Llaman al Gobierno Federal a detener la importación indiscriminada de granos y reactivar programas reales de apoyo a la producción nacional, para evitar el abandono del campo y la quiebra de miles de familias rurales.

En medio del paro nacional campesino, productores del sur de Tamaulipas exigieron al Gobierno Federal establecer precios justos para los granos básicos, particularmente el sorgo y el maíz, cuyos valores —afirman— se encuentran muy por debajo de los costos de producción.

Durante las manifestaciones registradas en el municipio de El Mante, uno de los voceros del movimiento advirtió que la crisis del campo ha llegado a un punto insostenible, pues mientras los productores venden a precios de miseria, los consumidores pagan costos elevados en los alimentos.

“Hace tres o cuatro años el sorgo valía casi siete pesos; hoy apenas llega a tres cincuenta. Con eso no sacamos ni los gastos, ni con buen rendimiento. El gobierno sabe que hay una importación enorme de granos, por eso aquí no tienen valor, ni precio”, reprochó.

Los inconformes acusaron al gobierno federal de permitir la entrada masiva de granos importados a bajo costo, lo que ha desplomado el mercado nacional y afectado directamente a los agricultores tamaulipecos.

“Mientras el maíz importado entra a $4.50, la tortilla se vende a $25 o $27 pesos. Eso demuestra que alguien se está quedando con la ganancia, y no precisamente el campesino”, denunciaron.

A esto se suman los problemas de sequía que han golpeado la región durante los últimos ciclos agrícolas, encareciendo la producción y la limpieza de los terrenos.

Los productores también expresaron su molestia por la desigualdad en los apoyos federales:

“No puede ser posible que los jóvenes construyendo el futuro ganen más que un productor del campo. A ellos les dan más de ocho mil pesos mensuales, y a nosotros no nos voltean a ver, cuando somos los que producimos el alimento”, señalaron.

Finalmente, llamaron al Gobierno Federal a detener la importación indiscriminada de granos y reactivar programas reales de apoyo a la producción nacional, para evitar el abandono del campo y la quiebra de miles de familias rurales.

“No pedimos limosna, pedimos que nos dejen trabajar y que el campo vuelva a tener valor”, concluyeron.

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