El extraño suicidio de un adulto mayor detenido en la barandilla de Tampico por robar un paquete de cacahuates con un valor de 20 pesos continua generando mas preguntas que respuestas toda vez que el individuo murio donde se supone estaba más vigilado y seguro.
Y hasta el momento no se ha establecido si se ha presentado denuncia o si estaba a disposición de un juez calificador o de un ministerio público.
Se habría quitado la vida con un cordón que nadie le detectó en la ropa una violación al protocolo de seguridad.
La autoridad tan poco ha explicado si estaba en un separó individual o compartía la celda con más personas y sigue resultando extraño porque nadie vio nada del aparente suicidio.
Y que después del niño ahogado tapan el pozo Carlos García Porres secretario del ayuntamiento de Tampico propone colocar videocámaras de vigilancia en toda la barandilla porque hay en las instalaciones puntos ciegos.
En esta lamentable tragedia la responsabilidad recae en la Guardia Estatal encargada de la vigilancia del recinto además de preservar la integridad física de los detenidos.
Es urgente que asuntos internos de la Guardia investiguen a los policías que en ese momento custodiaban la cárcel y la que ya inició Fiscalía General de Justicia por la muerte de esta persona en circunstancias sumamente extrañas.
La alcaldesa Mónica Villarreal lamentó los hechos que no estaban previstos en la barandilla y que se deben de tomar las medidas necesarias para que esto no vuelva ocurrir en ninguna de las instalaciones carcelarias del municipio.