Aunque el sector restaurantero del centro de Tamaulipas manifestó su disposición a cumplir con la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) advirtió sobre consecuencias económicas negativas para el sector.
El presidente de la CANIRAC en la zona centro del estado, Jesús Arnoldo Gómez González, señaló que la reforma aprobada en el Congreso de la Unión generará presiones financieras, principalmente por el incremento en el pago de horas extra, especialmente en el caso del personal de servicio como meseros, cuyos ingresos ya superan el salario mínimo gracias a las propinas.
“Existe una preocupación real por el impacto económico de la reforma laboral de 40 horas, ya que podría implicar aumentos de costos de hasta un 25 por ciento, además del riesgo de pérdida de empleos”, advirtió el dirigente empresarial.
Gómez González explicó que el organismo trabaja en estrategias para incrementar la productividad, adaptarse al nuevo modelo laboral y buscar eficiencias operativas; sin embargo, reconoció que en los restaurantes donde una parte importante del ingreso proviene de las propinas, la reducción de la jornada podría afectar directamente a los trabajadores.
“Los empleados no van a querer dejar de percibir propinas, que representan un ingreso adicional significativo. Pero, al mismo tiempo, los restaurantes no podrán autorizar jornadas completas, ya que pagar horas extra duplicaría el costo salarial”, expuso.
Finalmente, subrayó que el sector no se opone a mejorar las condiciones laborales, pero pidió que la discusión incluya también a los empleadores.
“Es positivo beneficiar a los trabajadores, pero también es necesario equilibrar la balanza y considerar al emprendedor, para evitar afectar la viabilidad de los negocios y el empleo formal”, concluyó.