Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Los constantes robos en planteles educativos de Tamaulipas generan pérdidas que en algunos casos superan los 50 mil pesos, afectando directamente las condiciones de aprendizaje de miles de estudiantes, advirtió la diputada local Blanca Anzaldúa Nájera, secretaria de la Comisión de Educación del Congreso del Estado.
La legisladora señaló que los delincuentes suelen sustraer cableado eléctrico, equipos de aire acondicionado, computadoras y otros materiales indispensables para el funcionamiento de las escuelas, provocando que algunos planteles queden sin energía eléctrica o sin herramientas tecnológicas para la enseñanza.
Explicó que, además del daño económico, estos hechos impactan directamente a las comunidades escolares, ya que gran parte del equipamiento afectado ha sido adquirido con el esfuerzo conjunto de padres de familia y docentes.
“Muchas veces los recursos y materiales que tienen las escuelas se consiguen gracias al apoyo de los comités de padres de familia, quienes realizan actividades y cooperaciones para mejorar las condiciones de los planteles. Son ellos quienes terminan siendo los más afectados cuando ocurren estos robos”, expresó.
Anzaldúa Nájera destacó que, ante la imposibilidad presupuestal de contar con seguros que cubran este tipo de pérdidas en todos los centros educativos, resulta urgente fortalecer las acciones de prevención y vigilancia.
En ese contexto, informó que actualmente se encuentra en análisis legislativo una iniciativa para crear una Mesa de Seguridad Educativa, mecanismo que busca coordinar esfuerzos entre autoridades educativas, cuerpos de seguridad y comunidades escolares para prevenir delitos en los planteles.
“La iniciativa ya está en comisiones y esperamos que pronto llegue al pleno para su aprobación y comenzar a trabajar en estas mesas de seguridad”, indicó.
La diputada reconoció que existen escuelas ubicadas en sectores con mayores condiciones de vulnerabilidad, donde la falta de alumbrado público y otros factores facilitan la comisión de delitos.
Asimismo, lamentó que en algunos casos estas conductas delictivas formen parte de problemáticas sociales más profundas.
“Es muy triste observar situaciones donde incluso se involucra a menores en actos de robo. Como sociedad debemos reflexionar y trabajar para erradicar estas prácticas que afectan el futuro de nuestras niñas, niños y jóvenes”, señaló.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la participación ciudadana y la coordinación institucional para proteger la infraestructura educativa y garantizar espacios seguros para el desarrollo académico de los estudiantes tamaulipecos.