Director: Eduardo Vizcarra Cruz

sábado 31 de enero de 2026

Trión: petróleo, finanzas públicas y la factura del discurso energético. Pie de nota.

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La confirmación de que Woodside Energy perforará el primer pozo del campo Trión a mediados de 2026 no es solo una noticia técnica del sector petrolero: es un dato político y financiero de primer orden que desnuda las contradicciones del modelo energético mexicano de los últimos años.

Mientras las reservas probadas de petróleo cayeron 16 por ciento entre 2018 y 2024, el Estado mexicano apostó por una narrativa de “soberanía energética” sostenida a golpe de transferencias fiscales. Más de 2 billones de pesos fueron inyectados a PEMEX durante el sexenio anterior, sin que ello se tradujera en reposición de reservas, descubrimientos relevantes o una mejora estructural en la capacidad exploratoria.

En ese contexto, Trión aparece como el verdadero salvavidas financiero del sector, pero con una ironía difícil de ocultar: no lo desarrolla PEMEX en solitario, sino una empresa privada australiana, con 16 mil millones de dólares de inversión, tecnología de aguas ultra profundas y una planeación que avanza sin discursos, pero con cronogramas claros.

El dato no es menor. La plataforma —del tamaño del Estadio Azteca—, los equipos submarinos operando a más de 2 mil 500 metros de profundidad y la expectativa de 110 mil barriles diarios a partir de 2028, colocan a Trión como el proyecto que permitirá sostener artificialmente los niveles actuales de producción nacional durante los próximos seis años. No crecerlos: apenas sostenerlos.

Desde una óptica financiera, el mensaje es contundente: sin inversión privada, la ecuación no cierra. PEMEX no tiene flujo, no tiene margen de endeudamiento y no tiene capacidad técnica para liderar este tipo de desarrollos. La empresa productiva del Estado hoy es un pasivo fiscal disfrazado de símbolo nacional.

Y aquí entra la dimensión política. Durante años se descalificó la participación privada como “entreguismo”, mientras hoy se celebra, con discreción, que una compañía extranjera haga lo que el Estado no pudo: explorar, invertir y producir. Trión es, en los hechos, la admisión silenciosa de que el modelo anterior fracasó.

No se trata de ideología, sino de números. La caída de reservas compromete ingresos futuros, presiona las finanzas públicas y limita la capacidad del Estado para sostener programas sociales, infraestructura y gasto corriente. Cada barril no descubierto hoy es un problema presupuestal mañana.

Que Woodside tenga oficinas en Tampico y que Tamaulipas se convierta en nodo estratégico del Golfo de México no es casualidad. Es la consecuencia directa de una reconfiguración energética que, aunque no se diga en voz alta, depende cada vez más del capital privado para evitar un colapso productivo.

Trión no representa un triunfo del modelo energético nacionalista; representa su corrección forzada. Y la pregunta de fondo no es si llegará el petróleo en 2028, sino cuánto costará al país haber perdido seis años discutiendo discursos mientras las reservas se agotaban.

Porque en política energética, como en finanzas públicas, la ideología no sustituye a la realidad. Y la realidad hoy se llama Trión.

Nuevo Laredo una de las fronteras más fuertes y dinámicas  entre México y Estados Unidos

En el marco de la Presentación del Informe de Actividades 2025 del Consulado General de México en Laredo, la presidenta municipal de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, destacó que el trabajo binacional y la coordinación permanente entre ambos Laredos han sido factores determinantes para consolidar esta región como una de las fronteras más fuertes y dinámicas entre México y Estados Unidos.

Durante su intervención, la alcaldesa reconoció el liderazgo y la labor del cónsul general de México en Laredo, Juan Carlos Mendoza Sánchez, a quien señaló como un aliado estratégico para el fortalecimiento de los lazos de cooperación binacional, no solo en el ámbito comercial, sino también en los rubros cultural, económico y social.

 

Capta Tamaulipas 28 mdp por pago de Licencias de Alcohoes.

La recaudación por el pago de Licencias de Alcoholes en Tamaulipas correspondiente al ejercicio fiscal 2026 registra un avance del 12 por ciento al corte del 14 de enero, lo que equivale a 28 millones de pesos, informó el secretario de Finanzas del estado, Carlos Irán Ramírez González.

El funcionario estatal explicó que el plazo para cubrir este derecho vence en marzo próximo, por lo que consideró positivo el comportamiento de la recaudación en esta primera etapa, tomando en cuenta que durante 2025 los ingresos por este concepto alcanzaron los 200 millones de pesos.