Director: Eduardo Vizcarra Cruz

sábado 18 de abril de 2026

Tamaulipas: entre crisis internas, decisiones tardías y problemas que se administran, no se resuelven. Pie de nota.

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En Tamaulipas, la agenda pública comienza a dibujar un patrón preocupante: conflictos políticos sin control, decisiones que llegan tarde y problemas estructurales que, lejos de resolverse, se administran.

El caso más evidente es el del PAN. Las declaraciones del diputado Vicente Verástegui Ostos contra la dirigencia encabezada por Luis René Cantú Galván no son un episodio aislado, sino la confirmación de un partido fracturado.
Sin triunfos recientes, con divisiones internas y un proceso de renovación detenido, la oposición llega debilitada a la antesala del 2027.

Pero si la oposición se desmorona, el gobierno tampoco logra consolidar certezas.

El reconocimiento del secretario Raúl Quiroga Álvarez sobre la contaminación marca un punto de quiebre en el discurso oficial: ya no se habla de resolver, sino de “contener”.
Una postura que puede ser técnicamente válida, pero políticamente riesgosa.

Porque cuando la solución se proyecta a décadas, lo que se transmite no es esperanza… sino resignación.

A esto se suma otro foco rojo: el campo.
El repunte de 45 casos de gusano barrenador, concentrados principalmente en Ocampo, Tula y El Mante, aleja a Tamaulipas de la certificación sanitaria necesaria para exportar ganado a Estados Unidos.
Un golpe directo a uno de los sectores productivos más sensibles, que evidencia vulnerabilidad sanitaria y falta de control efectivo.

En el ámbito legislativo, el Congreso volvió a quedar a la zaga.
La aprobación del llamado “Plan B” llegó cuando ya al menos 17 estados lo habían validado.
Resultado: Tamaulipas sumó… pero no influyó.

Y mientras la reforma avanza, el propio Instituto Nacional Electoral advierte que deberá analizar impactos técnicos, operativos y presupuestales.
Es decir, lo aprobado aún no está plenamente dimensionado.

En paralelo, otro dato revela fallas estructurales en la gestión pública:
El secretario de Energía, Walter Julián Ángel Jiménez, evidenció que varios ayuntamientos pierden ahorros en alumbrado público por no notificar a la Comisión Federal de Electricidad los cambios a luminarias más eficientes.

Un problema que no es técnico… sino de capacidad administrativa.
Se invierte, pero no se gestiona bien.

Así, el balance es claro y preocupante:

  • Un PAN dividido y sin rumbo
  • Un gobierno que administra crisis en lugar de resolverlas
  • Un campo en riesgo sanitario
  • Un Congreso sin peso nacional
  • Y municipios que pierden recursos por fallas básicas de gestión

 En conjunto, el mensaje es contundente:
Tamaulipas no está liderando su agenda… está sobreviviendo a ella.

Y en política, sobrevivir no alcanza cuando lo que viene es una elección que exigirá resultados, no explicaciones.