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sábado 18 de abril de 2026

Plan B, lo que está por venir…Mejor no hablar de ciertas cosas

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Por: Ricardo Galindo

El Plan B camina por el extenso territorio mexicano luego de su aprobación en el Congreso de la Unión y los congresos locales, sin que hasta el momento las autoridades electorales ni los partidos puedan palpar sus verdaderos alcances.

En Tamaulipas aterriza la reforma constitucional en un contexto donde los 9 municipios grandes verán reconfigurados sus ayuntamientos al rebasar el tope de 15 regidurías y una sindicatura, el saldo es de 48 regidurías y 14 sindicaturas menos.

La cuestión no es menor, aunque lo parezca, y va más allá del tema de los ahorros que se pretende generar al reducir el tope máximo de integrantes de los ayuntamientos.

El trasfondo es político, algo que no se atreven a reconocer ni las autoridades electorales al estar sujetas a cumplir únicamente el marco regulatorio, ni mucho menos el oficialismo.

Al reducirse el número de regidurías y sindicaturas, claro está que Morena le apuesta no sólo a conservar su mayoría en la integración de estos cuerpos colegiados, sino también a reducir el margen de maniobra de una de por sí ya desdibujada oposición.

La reforma constitucional federal conocida como Plan B no plantea por sí sola cuántas de las 15 regidurías establecidas como tope máximo deberán ser de mayoría relativa y cuántas de representación proporcional.

Lo hemos visto ya en anteriores procesos electorales, en los cuales fue ampliamente impugnada la integración de algunos ayuntamientos, y es que las posiciones conocidas como plurinominales serán materia de amplias disputas en los tribunales electorales.

La armonización de la reforma con la legislación local deberá tocar este tema, por ahora, la repartición de las regidurías de representación proporcional se realiza a través de los porcentajes de votación, pero falta ver si habrá un nuevo planteamiento en la fórmula de designación en la reforma que se plantee en lo local.

Por cierto, la iniciativa de Plan B estatal ya está en proceso de redacción, reconoció el morenista Humberto Prieto Herrera, presidente del Congreso, quien no dio muchos detalles al respecto, señalando que se enfocará en las remuneraciones.

Sin embargo, al tratarse de temas electorales no se vislumbra una reforma local que se limite a transcribir la federal, sino una iniciativa en la que, sin lugar a duda, se establecerán los pormenores de las reglas del juego para la integración de los ayuntamientos.

La elección en puerta del 2027 será entonces, el escenario de una ardua batalla por las posiciones menores, no se trata de diputaciones plurinominales, las cuales a la fecha seguirán iguales si no se plantea una modificación en la reforma local, sin embargo, de ellas dependerá la presencia de la oposición en municipios donde a la fecha gobierna la 4T.

Una tromba como la del domingo pasado en la capital de Tamaulipas fue la que provocó la iniciativa conocida hoy ya como “Ley Comaye” para crear un “Colegio de Periodistas” con facultades para reprender a periodistas con “extrañamientos” y “recomendaciones éticas”.

La diputada Cynthia Lizabeth Jaime Castillo mostró con esta iniciativa, la cual ya fue congelada, su desconocimiento de la historia del ejercicio periodístico y olvidó por completo que la censura siempre ha estado del lado de quien detenta el poder y que el periodismo mexicano se ha construido en una continua lucha contra esa censura.

La libertad de expresión es un derecho inherente no sólo al periodista sino a cualquier ciudadano, y coartarlo bajo los lineamientos de un órgano censor disfrazado de “colegio” es una práctica que rema en sentido contrario a la construcción de una democracia verdadera.

 

P. D.: “–La verdad es que en nuestros días, casi todos usan el apelativo traidor con demasiada facilidad, pero ¿quién es traidor? Ciertamente, alguien sin honor”. Una pantera en el sótano. AMOS OZ