Cd. Victoria, Tamaulipas. — La diputada local Marina Ramírez Andrade lamentó el regreso de los bloqueos carreteros en Tamaulipas y diversas entidades del país, como muestra de la crisis que enfrenta el campo mexicano ante la falta de apoyos y la insensibilidad del Gobierno Federal hacia los productores agrícolas.
“Es muy difícil la situación con todos los agricultores de México. Más de 20 estados realizaron manifestaciones por los mismos motivos: el abandono al campo y la falta de defensa de los precios”, expresó la legisladora.
Ramírez Andrade advirtió que los productores están siendo desplazados por una política de apertura indiscriminada de fronteras, que privilegia la entrada de granos extranjeros sobre la producción nacional.
“Nuestros agricultores se quedan al final de la fila y les pagan los precios como quieren. Eso ha provocado una caída tremenda en los ingresos y que muchos hayan tenido que abandonar sus tierras o sembrar solo la mitad por falta de recursos”, señaló.
La legisladora subrayó que esta crisis ha llevado al campo mexicano a un punto crítico. “Si seguimos abandonando el campo, vamos a depender del extranjero, y eso no le conviene a ningún país”, enfatizó.
Sobre las recientes movilizaciones, destacó que los productores mantienen su disposición al diálogo, aunque no han recibido respuesta por parte de las autoridades federales.
“Ellos siempre han buscado el diálogo; han viajado a la Ciudad de México, pero no se les escucha y no se llega a nada. El resultado es que el campo sigue en picada”, dijo.
Ramírez reconoció además que entre los agricultores existe temor por posibles detenciones, como ha ocurrido en otras protestas. “Claro que lo tienen. Uno se pone en sus zapatos y entiende su desesperación”, comentó.
Finalmente, exhortó al Gobierno Federal a revisar de fondo la política agrícola nacional y establecer precios de garantía justos, que permitan a los productores recuperar sus inversiones y seguir trabajando la tierra.