Director: Eduardo Vizcarra Cruz

viernes 30 de enero de 2026

Américo Villarreal: Gobernar con el ritmo de la transformación

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El gobernador Américo Villarreal Anaya cerró una semana que podría definirse con dos palabras: intensa y productiva. A diferencia de la política de escritorio que en otras épocas imperó, el mandatario tamaulipeco ha adoptado un estilo de trabajo que combina territorio, gestión y resultados tangibles. Una práctica que, más allá de lo simbólico, responde a una realidad apremiante: Tamaulipas necesita gobernabilidad activa, cercana y resolutiva.

Esta semana inició en Ciudad Victoria, donde el gobernador supervisó obras de infraestructura deportiva. No se trató sólo de revisar avances físicos, sino de reforzar el compromiso de ofrecer a las y los jóvenes espacios dignos para el desarrollo integral. En tiempos donde el tejido social se reconstruye desde lo comunitario, invertir en deporte es también apostar por la paz.

La agenda continuó en la Ciudad de México, con reuniones clave con empresarios holandeses para tratar el tema del abasto de agua —uno de los desafíos estructurales de la región—, así como con líderes del Consejo Nacional Empresarial Turístico. Además, junto a la Secretaría de Turismo federal, clausuró una muestra artesanal y gastronómica que colocó el talento tamaulipeco en el mapa nacional.

Sin embargo, uno de los momentos más significativos fue su encuentro con Hugo Aguilar Ortiz, próximo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Américo se convirtió en el primer gobernador en entablar diálogo formal con la nueva cabeza del Poder Judicial federal, reafirmando su intención de hacer de Tamaulipas un referente en la transformación de la justicia mexicana. Un hecho que, si se traduce en acciones, puede marcar una nueva etapa de confianza institucional.

El regreso a Tamaulipas no fue menos activo. Presidió dos reuniones de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz: una en Miguel Alemán, donde entregó 63 patrullas y supervisó la construcción de estaciones seguras en la frontera; otra en El Mante, donde sumó 69 unidades más al fortalecimiento de la seguridad pública en el sur del estado. En total, más de 130 patrullas distribuidas en una sola semana. Cifras que contrastan con pasadas gestiones y que, si se acompañan de estrategia, pueden traducirse en resultados.

Para cerrar, Américo encabezó una reunión técnica en la Facultad de Veterinaria de la UAT sobre el control del gusano barrenador. Un tema que, aunque menos mediático, es vital para el campo tamaulipeco y su economía.

Lo que deja esta semana no es sólo una agenda abultada: es una señal clara de un liderazgo que asume que gobernar implica estar presente, gestionar soluciones y generar acuerdos. Tamaulipas aún enfrenta enormes retos —seguridad, agua, justicia—, pero lo que no puede negarse es que el gobernador está en movimiento. Y eso, en estos tiempos, ya es una diferencia.


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