Director: Eduardo Vizcarra Cruz

sábado 18 de abril de 2026

Carreteras en riesgo: vigilancia como paliativo ante la falta de inversión

Facebook
X
WhatsApp
Email
Print
En Tamaulipas refuerzan operativos en tramos peligrosos como González–Zaragoza y Zaragoza–Victoria con apoyo de la Guardia Nacional. Sí, habrá radares y filtros… Pero el problema de fondo sigue: carreteras rebasadas y sin inversión federal.

En Tamaulipas, la estrategia para enfrentar el incremento de accidentes carreteros parece apostar más por la contención que por la solución de fondo. El reciente acuerdo entre la Guardia Nacional y transportistas para reforzar la vigilancia en tramos como González–Zaragoza y Zaragoza–Victoria confirma una realidad incómoda: se atienden los efectos, pero no las causas.

El delegado de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos en Altamira, Eduardo Tijerina, lo expone con claridad. Sí, habrá más presencia de elementos, radares y filtros antidoping. Pero también admite lo evidente: las carreteras requieren ampliación y modernización urgente, y esos proyectos siguen dependiendo de recursos federales que no terminan de aterrizar.

Ahí radica el fondo del problema.

Porque mientras se despliegan operativos para reducir la velocidad o detectar conductores bajo efectos de sustancias, las condiciones estructurales permanecen intactas: tramos estrechos, alto flujo de transporte pesado y una infraestructura rebasada por la demanda logística.

La pregunta es inevitable: ¿puede la vigilancia sustituir a la inversión?

La respuesta, en los hechos, es no.

Las medidas anunciadas pueden contener momentáneamente el riesgo, pero difícilmente revertirán una tendencia marcada por accidentes con saldo trágico. La seguridad vial no se resuelve únicamente con presencia operativa, sino con carreteras seguras, bien diseñadas y acordes al volumen de tránsito que soportan.

En este contexto, el papel de la Federación vuelve a colocarse en el centro del debate. La falta de inversión en infraestructura carretera no solo retrasa el desarrollo logístico del estado, sino que también tiene un costo directo en vidas humanas.

Tamaulipas, por su ubicación estratégica, es un nodo clave para el transporte de mercancías. Sin embargo, esa misma ventaja se convierte en riesgo cuando las vías no están a la altura de la demanda.

Hoy, la solución inmediata es más vigilancia.

Pero la solución real sigue pendiente… y pasa por inversión.

PUBLICIDAD