En un movimiento sin precedentes que redefine la política migratoria de Estados Unidos, la administración de Donald Trump anunció una pausa indefinida en el procesamiento de visas para ciudadanos de 75 países. La medida, que entrará en vigor el próximo 21 de enero de 2026, busca endurecer la cláusula de “carga pública”, bloqueando a cualquier solicitante que el gobierno considere propenso a depender de beneficios estatales.
La noticia ha caído como un balde de agua fría para la industria deportiva y turística. La suspensión ocurre a pocos meses de que inicie el Mundial de Fútbol 2026, organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá.
La inclusión de Brasil en la lista es especialmente crítica, dada la masiva afición que suele viajar para apoyar a su selección. Si la pausa se extiende de manera indefinida, miles de fanáticos y posiblemente delegaciones podrían quedar fuera del evento deportivo más grande del mundo.