El gobernador Américo Villarreal anunció que la Reforma Integral del Fondo de Pensiones del Estado y del Magisterio en Tamaulipas responde a una problemática estructural acumulada durante décadas: un esquema de aportaciones insuficiente, el aumento sostenido de la esperanza de vida y la ausencia de ajustes oportunos que derivaron en la descapitalización del sistema.
Tras la reforma de 2015 —que elevó cuotas y estableció edades mínimas de jubilación sin cumplir sus revisiones bianuales—, la sostenibilidad del fondo continuó deteriorándose. La administración estatal actual identificó que la situación financiera del Ipset comprometía el pago futuro de pensiones, logrando contener el riesgo inmediato mediante un incremento del 37 % en reservas líquidas, extendiendo la suficiencia hasta 2028.
La reforma aprobada, vigente a partir del 1 de enero de 2026 y consensuada con organizaciones sindicales, amplía la base de cotización, ajusta gradualmente las aportaciones y diferencia entre derechos adquiridos y nuevas generaciones, con el objetivo de garantizar pensiones actuales y futuras y fortalecer el fondo hasta 2051.