
La Cámara Nacional de Comercio (CANACO) Matamoros inició un procedimiento interno de carácter disciplinario y arbitral en contra de Silvia Almanza Armas, actual directora de Relaciones Públicas del organismo y consejera nacional de la CONCANACO, luego de los hechos violentos registrados el pasado 15 de diciembre durante una reunión del Consejo General, en los que también participó su hijo.
Derivado de estos acontecimientos, el Consejo General determinó prohibir el acceso tanto a Almanza Armas como a su hijo a las instalaciones de la Cámara, mientras se desahoga la investigación correspondiente, por razones de seguridad para el personal, consejeros y miembros del Comité Ejecutivo.
En rueda de prensa, el presidente de CANACO Matamoros, Abraham Rodríguez Padrón, informó que el caso fue turnado a la Comisión de Arbitraje, órgano encargado de integrar el expediente, realizar la investigación, escuchar a las partes involucradas y, posteriormente, emitir una resolución definitiva.
“Se va a turnar el expediente para que se realice la investigación, se escuche también a ellos y, posteriormente, se dicte una sentencia definitiva. Cuál será, no la conozco”, declaró.
Rodríguez Padrón detalló que durante la sesión del 15 de diciembre se generó un ambiente de agresión, luego de que Almanza Armas y su hijo intentaran revertir acuerdos previamente aprobados por el Consejo General, sin lograrlo.
“Al no conseguirlo, se generó una conducta agresiva por parte de su hijo, quien golpeó parte de las instalaciones y se dirigió de manera verbal con expresiones ofensivas hacia integrantes del Consejo”, precisó.
El acuerdo que se buscaba anular correspondía al cierre administrativo de la Cámara del 16 de diciembre al 5 de enero, bajo el argumento de un supuesto adeudo a trabajadores. Sin embargo, durante la misma comparecencia se aclaró que no existe ningún adeudo laboral, y que los pagos al personal se encuentran al corriente, descartando así el fundamento del reclamo.
Desde una perspectiva jurídica, los hechos descritos podrían configurar faltas graves al reglamento interno del organismo e incluso posibles conductas ilícitas, como daños en propiedad privada o amenazas, las cuales deberán ser valoradas por las instancias correspondientes, sin prejuzgar responsabilidades.
Por su parte, Silvia Almanza Armas difundió un video en sus redes sociales, grabado en el exterior de las instalaciones de CANACO Matamoros, en el que confronta públicamente al presidente del organismo, recordándole que ella impulsó su llegada al cargo y reprochándole su postura institucional.
En el mismo mensaje, Almanza Armas hizo referencia al asesinato de su hermano, Julio Almanza, ex presidente de la FECANACO, ocurrido el año pasado en ese mismo lugar, cuestionando a Rodríguez Padrón por no haberse pronunciado públicamente sobre el crimen ni haberla acompañado durante las diligencias ministeriales.
No obstante, el proceso iniciado por la CANACO se circunscribe estrictamente a los hechos ocurridos el 15 de diciembre, y deberá resolverse conforme a sus estatutos, garantizando el derecho de audiencia, pero priorizando la seguridad, el orden institucional y la legalidad.
El caso marca un precedente dentro del organismo empresarial, al tratarse de una funcionaria interna de alto nivel, y abre la puerta a eventuales acciones legales adicionales si así lo determinan las autoridades competentes.