Director: Eduardo Vizcarra Cruz

miércoles 31 de diciembre de 2025

Bajo presión de Estados Unidos, presas internacionales agravan crisis hídrica en el norte de Tamaulipas

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Las presas internacionales del norte de México atraviesan uno de sus momentos más críticos en años, luego de que aproximadamente mil millones de metros cúbicos de agua han sido entregados a Estados Unidos tan solo en el último año, a lo que se suma el envío constante de 10 metros cúbicos por segundo de la cuenca del Río San Juan, como parte del pago de la deuda quinquenal establecida en el Tratado de Aguas de 1944, que asciende a 2 mil 158 millones de metros cúbicos.

Este escenario de alta fragilidad hídrica se recrudece por la presión política proveniente de Estados Unidos, particularmente desde Texas, donde los congresistas Henry Cuellar y Mónica Cruz impulsan una iniciativa bipartidista para obligar a México a acelerar el cumplimiento del tratado, bajo el argumento de afectaciones severas a agricultores del sur de ese estado.

La presión externa contrasta con la realidad que se vive en territorio tamaulipeco. El secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez, reconoció que la revisión de cuencas se realiza de manera diaria debido a la urgencia nacional para tomar decisiones en un contexto de escasez prolongada y creciente demanda.

Si bien aclaró que la Cuenca del Río San Juan no representa un riesgo inmediato —al encontrarse, dijo, “supersobrada” de agua para el Distrito de Riego 026—, advirtió que la situación del Distrito 025 es crítica, una crisis que describió sin matices como “muy complicada, por no decir trágica”.

El problema, subrayó, es que durante el último año prácticamente toda el agua disponible fue canalizada para cumplir con los compromisos internacionales, dejando en vulnerabilidad al sector agrícola local. “Ahí sí traemos un problema mayor”, admitió.

La situación exhibe una tensión estructural: mientras México responde a compromisos internacionales bajo presión política externa, los productores del norte de Tamaulipas enfrentan un deterioro creciente de sus condiciones productivas, en una región marcada por sequías recurrentes y limitada disponibilidad de agua.

Ante este panorama, Quiroga Álvarez señaló que el gobernador del estado ha sostenido reuniones con el director general de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para explorar alternativas de corto y mediano plazo. En paralelo, el gobierno federal anunció una inversión superior a 7 mil millones de pesos para mejorar la eficiencia hídrica en los distritos de riego 025 y 026, con el objetivo de reducir consumos y mitigar la crisis.

Sin embargo, el fondo del debate permanece abierto: ¿hasta qué punto el cumplimiento del Tratado de 1944 puede seguir realizándose sin comprometer la viabilidad agrícola y social del norte de México? La presión de Estados Unidos, lejos de disminuir, parece anticipar una etapa aún más compleja en la gestión binacional del agua, mientras el margen de maniobra hídrico de Tamaulipas se reduce drásticamente.

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