El Gobierno de Tamaulipas alista la entrega del Paquete Económico 2026, cuyo monto preliminar se estima en 81 mil millones de pesos, el cual será enviado al Congreso del Estado entre el 9 y 10 de diciembre para su análisis, discusión y eventual aprobación, informó el secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez González.
El funcionario explicó que el proyecto plantea un incremento cercano al 6% respecto al presupuesto aprobado para 2025, que fue de 77 mil 363 millones 520 mil pesos, y que el nuevo paquete se construye bajo el discurso de estabilidad financiera y sin creación de nuevos impuestos.
Sin embargo, Ramírez González dejó claro que el crecimiento del gasto vendrá acompañado de una mayor exigencia recaudatoria, ya que se proyecta incrementar los ingresos propios del estado hasta en un 15%, mediante estrategias de fortalecimiento fiscal que aún deberán detallarse ante el Poder Legislativo.
El secretario reconoció que el presupuesto estatal depende de manera significativa de las participaciones y aportaciones federales, por lo que el monto total de ingresos podría elevarse hasta 117 mil millones de pesos, sujeto a las definiciones del Paquete Económico Federal.
Este punto será clave en la discusión legislativa, pues la viabilidad del programa de gasto estatal descansará en proyecciones que no están bajo control directo del gobierno local, sino de decisiones federales y variables macroeconómicas.
Ramírez González adelantó que para 2026 se contempla una inversión en programas sociales superior a los 23 mil millones de pesos, lo que confirma que el gasto social seguirá siendo uno de los ejes de la política pública estatal.
No obstante, el Paquete Económico deberá clarificar qué programas crecerán, cuáles se mantendrán y cuáles podrían reducirse, así como los criterios de evaluación de impacto, eficiencia y resultados, especialmente en un contexto de recursos finitos y mayor presión recaudatoria.
El secretario calificó el Paquete Económico como “la hoja de ruta que orientará la política pública del próximo año”, al definir cuánto se va a recaudar, cómo se distribuirán los recursos y bajo qué reglas se financiarán servicios, obras y programas.
Bajo este escenario, el Congreso del Estado tendrá la responsabilidad de revisar con lupa los supuestos de crecimiento, la meta de recaudación del 15%, la distribución del gasto y la sostenibilidad financiera del proyecto, para evitar que el aumento presupuestal se traduzca en presiones fiscales o subejercicios futuros.
De aprobarse sin ajustes, el Paquete Económico 2026 se convertiría en uno de los presupuestos más altos en la historia reciente de Tamaulipas, con el desafío de convertir el mayor gasto en resultados tangibles para la población.