Durante un recorrido de supervisión, el alcalde de Victoria, Eduardo Gattás Báez, informó que la remodelación de la Central de Autobuses avanza al 50 por ciento, un proyecto que busca convertirla en un punto de referencia urbano, pero que también implica reacomodos políticos y sociales alrededor del inmueble.
Gattás destacó que en el área de estacionamiento —en la esquina del Bulevar con Berriozábal— se construye un restaurante perteneciente a una cadena internacional de comida rápida, cuyo nombre se dará a conocer en los próximos días. La apuesta municipal, según dijo, es elevar el nivel comercial y de servicios del entorno inmediato.
El alcalde aseguró que la nueva Central será de “primer nivel”, con bancas importadas de España y áreas de espera similares a las de un aeropuerto, “guardando las proporciones”. Además, afirmó que los pisos, baños y mobiliario serán de acabado en mármol, en una apuesta por renovar la imagen del principal punto de salida terrestre de la capital.
Sin embargo, la transformación no solo implica obra física.
Gattás reconoció que el Ayuntamiento está desalojando a vendedores ambulantes que se ubican alrededor del inmueble. Matizó que la intención no es afectarlos, sino reubicarlos, siguiendo el mismo modelo aplicado en el Hospital Infantil, donde —dijo— se les reordenó sin dejarlos desprotegidos.
Afirmó que muchos de los comerciantes retirados carecían de permiso, a diferencia de quienes llevan entre 15 y 20 años establecidos sobre el Bulevar. La alternativa que propone el municipio es reubicarlos en un punto cercano atrás del Mercado de Abastos, aunque aún se analiza la ubicación definitiva.
Gattás apuntó que la remodelación de la Central podría quedar lista entre finales de abril y principios de mayo, con lo que el proyecto se perfila como uno de los principales logros visibles de su administración rumbo al cierre del primer semestre del próximo año.
Más allá de la modernización, el proceso revela un doble movimiento político:
por un lado, una apuesta por elevar la infraestructura urbana; por el otro, la necesidad de contener el conflicto natural que surge al reordenar el comercio ambulante, uno de los sectores con mayor impacto social en Victoria.
