Director: Eduardo Vizcarra Cruz

lunes 20 de abril de 2026

Tampico: Finanzas que no cuadran y respuestas que no convencen

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La comparecencia de Silvia Santamaría exhibe improvisación, opacidad y un discurso que no resiste la mínima revisión

La secretaria de Finanzas del Ayuntamiento de Tampico, Silvia Santamaría, acudió a defender el proyecto de ingresos 2026, pero terminó dejando más dudas que certezas. Entre cifras que no puede explicar, contradicciones evidentes y una defensa casi mecánica del “todo está transparente”, la funcionaria mostró un preocupante nivel de improvisación en un área que exige rigor, precisión y, sobre todo, credibilidad.

Ingresos propios que no sabe cuánto son

Santamaría aseguró que acudió a “defender lo que está en mis manos: los ingresos propios”. Sin embargo, cuando se le preguntó a cuánto ascienden, simplemente reconoció que no traía el dato. Difícil creer en una política financiera seria cuando su principal arquitecta no puede responder la cifra más básica del proyecto que presenta.

Tampoco pudo explicar de manera clara el incremento solicitado: primero habló de un 13% del año pasado, luego de “un 1”, luego de un acumulado del 14%. Un discurso desordenado que más parece justificar decisiones tomadas al vapor que una planeación responsable.

Tarifas nuevas por todos lados

La secretaria presumió una supuesta modernización de tarifas en mercados, rodantes, Protección Civil, Expo Tampico, Metro y hasta salones municipales. Sin embargo, el argumento se cae cuando se revisa el fondo: no se trata de una estrategia integral de fortalecimiento financiero, sino de inventar tarifas donde antes no existían para aumentar la recaudación sin admitirlo abiertamente.

El discurso oficial insiste en que “no se afecta a la ciudadanía”, pero hablar de “regularizar espacios”, “poner tarifas a salas que estaban sin uso” o “cobrar por capacitaciones en línea” es, en la práctica, ampliar la base recaudatoria, por más que quieran disfrazarlo.

Predial: “solo” 130 pesos… cada mes

Santamaría minimizó el incremento del predial asegurando que el cobro más alto solo subiría 130 pesos mensuales. Lo que no dijo es que ese tipo de ajustes son acumulativos y que, para muchas familias, 130 pesos adicionales al mes significan un impacto real. Reducirlo a “no va a afectar” muestra desconexión con la realidad de la población.

Transparencia: la palabra favorita cuando no hay explicaciones

La secretaria fue cuestionada directamente sobre señalamientos de manipulación del presupuesto, incluso involucrando a su esposo y a actores del área de comunicación social. Su respuesta: un automatizado “todo está transparente” sin aportar un solo dato, documento o mecanismo de verificación.

El uso de la palabra “transparencia” como escudo retórico, sin sustento, es uno de los signos más claros de opacidad gubernamental.

80 millones en activos… pero fallas básicas en servicios

Santamaría presume una inversión de más de 80 millones de pesos en activos para dejar de rentar a terceros. Pero contrasta con:

  • Quejas ciudadanas por pavimentación deficiente.

  • Problemas de recolección de basura.

  • Acumulación de desechos tras retirar contenedores.

  • Fallas en rutas y horarios.

La propia secretaria evitó asumir responsabilidad y se limitó a repetir que “la gente pedía recolección casa por casa” y que “todo está funcionando”, contradiciendo testimonios de vecinos que denuncian lo contrario.

Delegado de Profeco y el presupuesto de comunicación social

Ante la pregunta sobre la supuesta intervención del delegado de Profeco en el manejo del presupuesto de comunicación social, Santamaría simplemente se deslindó, evadió y aseguró que “no puede opinar”. Otra vez, la transparencia como discurso hueco.

Conclusión: una comparecencia que deja más dudas que respuestas

La participación de Silvia Santamaría exhibió a una Secretaría de Finanzas que:

  • No domina sus cifras.

  • No aclara cuestionamientos de corrupción.

  • No reconoce fallas en servicios públicos.

  • Expande la recaudación sin admitirlo.

  • Repite “transparencia” sin pruebas.

En un Tampico que enfrenta problemas reales —desde drenaje hasta basura— la ciudad necesita una administración financiera seria, clara y consistente. Lo mostrado hoy por la secretaria de Finanzas está lejos de eso.

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