En estos momentos comparecen ante los diputados integrantes de la Comisión de Justicia del Congreso de Tamaulipas los aspirantes a ocupar la Fiscalía General de Justicia del Estado: Marisol Ivett Borja Lara, Jesús Gilberto Alarcón Benavides y Jesús Eduardo Govea Orozco.
Las entrevistas forman parte del proceso para designar al relevo de Irving Barrios Mojica, quien permaneció al frente de la Fiscalía durante casi nueve años.
En los pasillos del Congreso, Jesús Eduardo Govea Orozco suena con fuerza como el perfil que podría encabezar la institución, aunque la decisión final recaerá en el Pleno tras la valoración de la Comisión de Justicia.
La presencia de Marisol Ivett Borja, Jesús Gilberto Alarcón y Jesús Eduardo Govea es, en apariencia, un proceso técnico. Pero en los hechos, el termómetro legislativo ya emite señales. Govea Orozco —de trayectoria sólida, discreta y con amplia experiencia operativa— es el nombre que más ha resonado entre diputados y asesores. No porque lo hayan decidido aún, sino porque se ha convertido en el perfil más cómodo para construir una transición sin estridencias.
El relevo en la Fiscalía llega en un momento en el que se discuten cuentas públicas, tensiones municipales y un cierre de año con exigencias de seguridad. Por ello, la elección no será menor: quien llegue deberá mandar un mensaje inmediato de independencia, capacidad técnica y ruptura con inercias que en ocasiones dejaron a Tamaulipas atrapado entre pendientes y silencios.
La Comisión de Justicia escuchará, analizará y dictaminará. Pero la discusión verdadera —la que definirá al nuevo Fiscal— ya empezó en los pasillos. Y ahí, hoy por hoy, Govea Orozco lleva la delantera.