Ciudad Victoria, Tam. — El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Bruno Díaz Lara, llamó a la presidenta Claudia Sheinbaum a respetar la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a manifestarse, luego de que la mandataria insinuara que el PRI y el PAN están detrás de la movilización nacional convocada para el 15 de noviembre, que tendrá su principal concentración en el Zócalo de la Ciudad de México.
En conferencia de prensa, Díaz Lara sostuvo que el PRI en Tamaulipas no forma parte de la convocatoria, pero respaldó el derecho de los ciudadanos a expresar su inconformidad. “La presidenta debe entender que México es una democracia; si hay ciudadanos libres que quieren salir a manifestarse, debe respetarse su decisión. Nadie puede apropiarse del espacio público ni descalificar la protesta social”, subrayó.
El dirigente señaló que las declaraciones de Sheinbaum “evidencian que ya tiene muy claro quién es la oposición real”.
“Y lo digo orgullosamente —afirmó—, somos oposición y no estamos a favor de las ocurrencias que el gobierno está haciendo.”
Díaz Lara reconoció que puede haber simpatizantes del PRI participando en la manifestación, lo cual —dijo— no significa una operación partidista, sino la expresión legítima del descontento ciudadano ante la inseguridad, el centralismo político y el uso de recursos públicos con fines electorales.
El líder priista advirtió que el gobierno federal debe evitar cualquier intento de intimidar o descalificar la protesta pública, y exhortó a las autoridades a garantizar la seguridad de los manifestantes, especialmente ante la presencia anunciada de organizaciones magisteriales como la CNTE, que prevén llegar al Zócalo un día antes del evento.
Desde una lectura política, las declaraciones de Bruno Díaz Lara buscan reposicionar al PRI como oposición firme pero institucional, en contraste con otros partidos que mantienen un discurso ambiguo frente al gobierno federal. El dirigente parece apostar a una estrategia de visibilidad y contraste, en la antesala de los reacomodos políticos que marcarán el arranque del nuevo sexenio.
“La presidenta tiene que gobernar para todos los mexicanos —concluyó—, no sólo para los que piensan como ella.”