
Ciudad Victoria, Tamaulipas. – A pesar del recorte presupuestal de 85 millones de pesos aplicado este año a la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), el rector Dámaso Anaya Alvarado afirmó que la institución ha logrado crecer en matrícula, infraestructura académica y cobertura estatal, gracias al uso de nuevas tecnologías, a la educación virtual y al respaldo de los gobiernos estatal y municipales.
Durante su participación en un encuentro con medios, el rector destacó que, aunque las universidades del país enfrentan limitaciones financieras, el proyecto educativo de la UAT continúa avanzando con la apertura de 12 nuevas licenciaturas en agosto y dos más en enero de 2026, además de la expansión del sistema de educación virtual, que ya suma más de mil estudiantes en 17 estados del país y 15 municipios tamaulipecos.
“Sabemos que hay limitaciones, pero no podemos detenernos. Este año crecimos en 1,400 alumnos, pese a que tuvimos 85 millones de pesos menos de presupuesto”, señaló el rector.
Anaya Alvarado explicó que el ajuste presupuestal federal, que afectó también a otras universidades públicas del país, está en vías de revisarse con la Secretaría de Hacienda y el Subsecretario Ricardo Guillermo Lomelí, quien habría manifestado disposición para reintegrar los recursos faltantes.
El rector subrayó que, más allá de los números, el reto está en ampliar los espacios educativos y fortalecer la vinculación social, con presencia en los seis principales municipios del estado —Tampico, Mante, Victoria, Reynosa, Laredo y Matamoros— y próximamente en Río Bravo y Valle Hermoso.
Asimismo, adelantó que la UAT impulsa gestiones ante la Cámara de Diputados para consolidar un hospital universitario en el sur del estado y fortalecer la Facultad de Medicina en Ciudad Victoria, además de expandir preparatorias y unidades a distancia en municipios como Jiménez, González, Tula y San Fernando.
“Queremos más presupuesto, sí, pero también sabemos que debemos buscar la manera de hacer ahorros y seguir creciendo. No podemos detener la educación”, dijo.
En el encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum, los rectores del país discutieron la necesidad de que las universidades estatales sean más activas en la generación de conocimiento y en la vinculación con la educación básica y media superior, así como en la adopción de nuevas tecnologías para reducir brechas educativas.
La postura del rector Dámaso Anaya refleja una visión pragmática ante la austeridad, donde la UAT se asume como agente de desarrollo estatal, pero también exhibe las tensiones estructurales del modelo de financiamiento universitario, que depende de incrementos limitados a la inflación y deja poco margen para la innovación o la investigación científica.
En medio de ese contexto, la universidad busca no solo sobrevivir, sino reconfigurar su papel como institución pública, expandiendo sus fronteras educativas sin perder calidad ni compromiso social.