El secretario de Salud en Tamaulipas, Vicente Joel Hernández Navarro, reconoció que en la entidad se lleva a cabo una revisión exhaustiva de clínicas privadas y consultorios estéticos, ante el aumento de establecimientos irregulares —algunos sin licencia sanitaria o con personal no certificado— que ponen en riesgo la salud de la población.
El funcionario explicó que, tras los señalamientos públicos sobre la existencia de “clínicas patito”, la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) realiza verificaciones en coordinación con Cofepris, a fin de identificar irregularidades en infraestructura, licencias y personal médico.
“Hay un cambio en la dinámica: las licencias sanitarias las sigue otorgando Cofepris, pero las verificaciones las realiza el Estado a través de Coepris. Hemos iniciado recorridos para revisar clínicas privadas en todo el territorio”, señaló.
Hernández Navarro detalló que, en ciudades como Reynosa, Tampico, Madero y Altamira, ya se han suspendido al menos tres clínicas por incumplir con los requisitos de operación y seguridad sanitaria. Sin embargo, admitió que el problema podría ser mucho más amplio, pues existen decenas de establecimientos en revisión.
El secretario hizo un llamado a la ciudadanía para verificar las credenciales de los médicos y la autorización sanitaria de los centros donde se practican procedimientos estéticos o quirúrgicos, especialmente aquellos que se anuncian con precios bajos o a través de redes sociales.
“El médico está obligado a mostrar sus credenciales y el paciente tiene derecho a preguntar. En los procedimientos estéticos, debe ser un cirujano plástico certificado quien los realice”, advirtió.
Aunque la Secretaría de Salud ha difundido información preventiva en sus plataformas digitales, persiste la necesidad de una estrategia pública más clara y contundente para frenar la operación de clínicas irregulares y sancionar la negligencia médica.
En Tamaulipas, la vigilancia sanitaria enfrenta el reto de restituir la confianza ciudadana en un contexto donde la precariedad de algunos servicios privados y la falta de información oficial han permitido la expansión del mercado de la salud informal.