Ciudad Victoria.– En medio de señalamientos sobre presuntas irregularidades en el manejo de becas dirigidas al personal docente, el subsecretario de Administración de la Secretaría de Educación de Tamaulipas, Hugo Fonseca Reyes, aseguró que no hubo desvío ni anomalías en la asignación de los apoyos, y que todo el proceso “se realizó conforme a la normativa vigente y con aval de la Auditoría Superior de la Federación”.
Durante una entrevista, el funcionario sostuvo que las reglas del programa —conocido como Beca SET-SNTE— fueron modificadas recientemente después de más de una década sin actualización, con el propósito de “endurecer los criterios” y reducir los beneficios a un máximo de dos becas por docente y con montos previamente establecidos.
“Ya había lineamientos nuevos, más rígidos; ahora el programa solo permite dos beneficiarios por maestro y con montos definidos. Así se está aplicando el pago 2025”, explicó Fonseca.
El subsecretario rechazó los señalamientos que lo vinculan con presuntos desvíos de recursos o con la asignación discrecional de apoyos a familiares de funcionarios.
“Totalmente desmentimos y rechazamos cualquier tipo de acusaciones, porque todo se hizo conforme a lineamientos. Si hubiera algo irregular, la Auditoría Superior de la Federación no lo habría aprobado”, sostuvo.
Fonseca Reyes precisó que la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) es la instancia que recepciona solicitudes y determina los beneficiarios, mientras que la Secretaría únicamente valida la documentación.
“El sindicato es quien asigna las becas. Nosotros solo recibimos papeles y verificamos que estén completos”, dijo.
Añadió que no existe evidencia de anomalías ni por parte de la dependencia ni del sindicato, y reconoció la colaboración del gremio en la actualización de los lineamientos, la cual —según dijo— busca “mayor transparencia y rendición de cuentas”.
Cuestionado sobre los montos elevados que aparecen en listas públicas —algunos por más de 100 mil o 200 mil pesos—, Fonseca argumentó que las cifras pueden corresponder a la suma de varios beneficiarios, y no a un solo trabajador.
“No es un exceso; hay casos en que se suman varios apoyos en un mismo registro. Por eso parecen montos altos”, justificó.
Reconoció, sin embargo, que hubo cheques cancelados que “no se cobraron”, aunque insistió en que no le corresponde a su oficina definir montos ni asignaciones.
“Nosotros no establecimos montos; solo recepcionamos documentos y avalamos que estuvieran completos”, reiteró.
Pese a las afirmaciones del subsecretario, las versiones sobre presuntos beneficiarios con vínculos familiares o laborales dentro de la estructura educativa continúan circulando sin aclaración pública detallada.
El énfasis de Fonseca en la legalidad procedimental —“todo conforme a lineamientos”— deja abierta la duda sobre la ética del reparto y la transparencia de los criterios, especialmente en un contexto donde la relación entre la Secretaría y la Sección 30 sigue marcada por opacidad y prácticas heredadas.
Fonseca Reyes asegura estar “totalmente tranquilo” y respalda su dicho en el aval de la Auditoría Superior de la Federación. Sin embargo, el caso revela una constante en la administración educativa: los programas de estímulo al magisterio operan entre reglas formales y arreglos políticos que rara vez se transparentan.
Fue el diputado del PAN, Gerardo Peña Flores quien pidió que se investigue a fondo el supuesto desvío de recursos públicos del programa de becas educativas en Tamaulipas, y que se “mida con la misma vara” ante hechos que podrían afectar gravemente a estudiantes, padres de familia y la sociedad en general.
Los señalamientos surgieron a partir de una investigación periodística que asegura que la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) entregó recursos a docentes que no cumplían con los requisitos, incluyendo a 20 integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Sección 30, y sus familiares.
En total, 575 empleados de la SET habrían recibido cheques superiores a los montos permitidos en el programa de becas SEP-SNTE, lo que constituye un presunto uso indebido de recursos destinados a estudiantes.
El diputado Peña Flores subrayó que este tipo de prácticas erosionan la confianza de la ciudadanía en las instituciones y reiteró la necesidad de transparencia y rendición de cuentas, así como de que todas las autoridades involucradas sean investigadas sin excepción.