Desde Tampico, tras las lluvias e inundaciones que dejaron severos daños en Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Hidalgo y Veracruz, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que “no hay otro país con la capacidad con la que cuenta México para atender emergencias”.
Acompañada por el gobernador Américo Villarreal Anaya, descartó riesgos por el crecimiento del río Pánuco, aunque confirmó que el monitoreo continúa de forma permanente.
“Al momento no representa riesgo; seguimos atentos para alertar a la población en caso necesario”, señaló la mandataria.
Por su parte, Villarreal Anaya precisó que el pico del río “ya llegó a su máximo y todavía no se refleja en el ámbito lagunario”, y que los municipios costeros permanecen en alerta, con albergues y suministros listos ante cualquier eventualidad.
Los sobrevuelos en la zona han confirmado afectaciones en comunidades bajas y desbordamientos menores en lagunas que ayudan a mitigar el impacto.
Aunque el gobierno federal presume capacidad y coordinación, el país enfrenta un nuevo recordatorio: la infraestructura hidráulica y de protección civil sigue siendo desigual entre regiones, y los efectos del cambio climático hacen cada temporada más impredecible.