Entre acusaciones de la oposición por la falta de atención a las propuestas de los ciudadanos, pancartas y señalamientos de que esta es la “reforma del odio”, el presidente de la Comisión de Justicia, el morenista Julio César Moreno Rivera, presentó el documento y señaló que se abrieron al escrutinio público el proyecto de dictamen, al realizar tres jornadas de audiencias públicas en las que participaron académicos, juristas, litigantes, organizaciones sociales y representantes del Poder Judicial.
Precisó que se escucharon voces críticas, visiones diversas y preocupaciones legítimas, así como coincidencias a favor y en beneficio de fortalecer y mejorar los argumentos en pro de la Ley de Amparo en beneficio del país.
Acotó que durante años se vio cómo se usaba el amparo para dilatar la justicia, frenar políticas públicas, evadir responsabilidades fiscales o proteger intereses contrarios al bien común.
Ahora, dijo, la reforma busca devolver al amparo su sentido original, proteger los derechos, no blindar los abusos y dijo que las propuestas persiguen tres objetivos centrales: modernizar el juicio de amparo mediante el uso de herramientas digitales; hacer más eficiente y expedito, evitando dilaciones y abusos procesales, y reafirmar su carácter garantista, manteniéndolo como el medio defensivo por excelencia frente a los actos de autoridad.
A su vez, el coordinador de los diputados del PRI, Rubén Moreira Valdez, aseguró que su bancada votará en contra, porque proviene del poder, de la amargura de un expresidente, y del odio por haberle cuestionado sus obras faraónicas.
“Votaremos en contra, porque es un paso más a la dictadura, a la destrucción del Estado de derecho y libertades. Esas que tanto odia ahora el poder. Están demoliendo la democracia mexicana, el sistema de contrapesos y la defensa de los individuos y las colectividades”, sentenció entre pancartas de los legisladores de su grupo parlamentario, con la leyenda “Morena quiere poder sin límites”.
El coordinador de los diputados del PAN, Elías Lixa Abimerhi, dijo por su lado que el amparo no protege a los poderosos, sino a los débiles, oprimidos, a las comunidades mayas, a las comunidades indígenas.