En contraste con los picos migratorios registrados en años recientes, actualmente solo 214 migrantes permanecen en albergues temporales en la frontera de Tamaulipas, un mínimo histórico, señaló Juan José Rodríguez Alvarado, director del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes.
Durante los momentos críticos, municipios como Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros llegaron a concentrar hasta 30 mil migrantes varados en espera de cruzar a Estados Unidos. Hoy, la cifra es significativamente menor, aunque persisten situaciones puntuales, sobre todo derivadas de la suspensión del programa CBP One, que afectó principalmente a Reynosa y Matamoros.
Rodríguez Alvarado precisó que muchos de los migrantes actuales buscan establecerse y trabajar en Tamaulipas; incluso, niños extranjeros reciben educación básica en escuelas públicas locales.
En cuanto a deportaciones, el estado reportó 20,666 connacionales retornados en el primer semestre de 2025, con Matamoros como principal punto de entrada (10,775 casos), lo que representa una disminución del 30% respecto al mismo periodo del año anterior.
Este contexto evidencia un cambio sustancial en la dinámica migratoria de la frontera norte de Tamaulipas, donde la presión por el tránsito hacia Estados Unidos se ha reducido significativamente, pero aún requiere atención en programas de inclusión y protección para quienes deciden quedarse.