La inminente visita de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral a Tamaulipas, programada para finales de octubre o principios de noviembre, abre una discusión que no es menor: ¿se debe centralizar la democracia en México eliminando a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs), o se debe fortalecer el federalismo electoral?
El presidente del IETAM, Juan José Ramos Charre, adelantó que el instituto aprovechará el foro para defender la vigencia de los OPLEs. Y tiene razón en hacerlo: desaparecerlos sería reducir la democracia a una estructura vertical, controlada desde el centro, restando capacidad de organización, vigilancia y, sobre todo, cercanía con la ciudadanía en cada entidad federativa.
En los hechos, los OPLEs no solo organizan elecciones. También impulsan educación cívica, fomentan la participación ciudadana y construyen ciudadanía. Su trabajo es silencioso, poco vistoso en el debate nacional, pero indispensable para lo que se conoce como democracia sustantiva, aquella que trasciende las urnas y se traduce en cultura democrática cotidiana.
La narrativa de la “austeridad” suele ser el argumento para centralizar funciones en el INE. Pero la verdadera pregunta es otra: ¿qué costo democrático pagará México si se debilita el federalismo electoral? Concentrar atribuciones puede sonar eficiente en el papel, pero en la práctica abre la puerta al centralismo político, al alejamiento con las comunidades y, peor aún, al riesgo de uniformar la democracia desde una sola visión.
Tamaulipas, con su historia reciente de elecciones competidas, alternancias y conflictos poselectorales, sabe lo que significa tener instituciones locales sólidas. Silenciar o borrar esa experiencia sería un retroceso.
El foro que organiza la Comisión Presidencial recogerá propuestas de la sociedad civil. La pregunta es si realmente escucharán o si todo está ya escrito en un libreto centralista. La democracia mexicana necesita más pluralidad, más cercanía y más instituciones locales, no menos.
Porque la verdadera reforma no debería ser desaparecer a los OPLEs, sino fortalecerlos.