Cd. Victoria, Tam.— Aunque los actuales dirigentes de la Sección 30 del SNTE insisten en que “es temprano” para hablar de sucesión, los hechos desmienten el discurso: ya hay movimientos, reuniones y pláticas entre quienes buscan suceder a Arnulfo Rodríguez Treviño en la secretaría general del sindicato magisterial en Tamaulipas.
Por un lado, Abelardo Ibarra, actual secretario de organización de la sección 30 del SNTE envió un mensaje centrado en la unidad y en la lealtad institucional hacia el líder nacional Alfonso Cepeda Salas. Con un tono preventivo, advirtió que sería “aventurado” hablar de renovación, aunque al mismo tiempo reivindicó la fuerza que él y Naif Hamscho representaron en la contienda anterior. Su narrativa: contener la efervescencia y recordar que “la derrota fue un aprendizaje”.
Del otro lado, Naif José Hamscho Ibarra, exaspirante a la dirigencia, reconoce abiertamente que ya existen pláticas con otros liderazgos, como Abelardo Ibarra, también contendiente en el proceso anterior. Si bien evita hablar de pactos o alianzas, admite que los movimientos rumbo a la sucesión ya están en marcha, a pesar de que falta casi un año para la convocatoria oficial.
Sobre la gestión de Rodríguez Treviño, Hamscho evita profundizar en críticas, pero lanza un mensaje directo: “La base tiene todo el derecho de exigir resultados y beneficios colectivos. Su gestión será valorada en la próxima elección”. Una forma de señalar que el desgaste del actual secretario general es un tema latente, sobre todo después de sus enfrentamientos con la autoridad educativa estatal.
Ambos discursos —el de Ibarra, cargado de institucionalidad, y el de Hamscho, con tintes de apertura hacia el relevo— coinciden en un mismo eje: el poder lo tendrá la base sindical. Sin embargo, el telón de fondo es claro: la Sección 30 se prepara para un nuevo choque de liderazgos, donde la “unidad” que tanto se pregona parece más un deseo de las cúpulas que una realidad en las aulas y centros de trabajo.
La verdadera incógnita es si el magisterio tamaulipeco repetirá el ciclo de control institucional o si abrirá paso a una renovación real que responda al hartazgo acumulado contra los viejos métodos sindicales. Lo que hoy se mueve bajo la mesa es apenas el prólogo de una contienda que, como la anterior, promete ser histórica y definitoria para el futuro del sindicato en Tamaulipas.