Director: Eduardo Vizcarra Cruz

jueves 01 de enero de 2026

Impacto económico del gusano barrenador: pérdidas millonarias para el sector ganadero mexicano

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El impacto económico ya supera mil millones de dólares, afectando la rentabilidad de ranchos en Tamaulipas, Nuevo León y Chihuahua.

La reciente confirmación de un caso de gusano barrenador en Sabinas Hidalgo, Nuevo León, ha detenido la reapertura de la frontera de Estados Unidos para la importación de ganado mexicano, según informó Antonio Varela Flores, secretario de Desarrollo Rural en Tamaulipas.

Este caso, el primero en la franja fronteriza desde que la plaga llegó a México en noviembre de 2024, ha generado una crisis económica en el sector ganadero. La prohibición de exportar ganado en pie a Estados Unidos, impuesta por las autoridades sanitarias de ese país el pasado 13 de mayo, ha provocado pérdidas económicas acumuladas que superan los mil millones de dólares para el sector ganadero nacional, según estimaciones de las asociaciones productoras.

La medida, que lleva más de cuatro meses en vigor, detuvo abruptamente el envío diario de aproximadamente 5,700 cabezas de ganado a través de los cruces fronterizos, principalmente en los estados de Chihuahua y Sonora. Considerando que cada animal tiene un valor aproximado de dos mil dólares, el impacto económico directo asciende a 11.4 millones de dólares por día, mermando severamente los ingresos de un sector que depende históricamente de las ventas al mercado estadounidense.

Ante la imposibilidad de exportar, los productores se han visto obligados a redirigir su ganado al mercado nacional. Sin embargo, esta estrategia ha resultado onerosa. Los precios que reciben son entre un 30% y un 40% menores en comparación con los obtenidos en Estados Unidos. Actualmente, el kilo de carne en pie se paga entre 85 y 90 pesos en el mercado interno, dependiendo del tipo de ganado. Esta significativa diferencia de precios representa un duro golpe a la rentabilidad de los ranchos.

Varela Flores destacó que, aunque la frontera no se reabrirá en el último trimestre del año, los protocolos de sanidad establecidos por SENASICA continúan vigentes para proteger al sector y garantizar la inocuidad del ganado. Asimismo, adelantó que el próximo año entrarán en operación dos binomios caninos especializados en la detección del gusano barrenador, junto con personal capacitado, para reforzar la vigilancia sanitaria.

En paralelo, la presidencia de la República ha puesto en marcha programas en Sonora, Durango y Coahuila para fortalecer el mercado interno de carne, estrategia que se extenderá a Tamaulipas y Chihuahua, con el objetivo de mitigar el impacto económico del cierre de la frontera con Estados Unidos.

Este nuevo escenario obliga a los ganaderos mexicanos a ajustar sus planes de producción y comercialización, mientras las autoridades sanitarias intensifican la vigilancia y buscan minimizar pérdidas económicas.

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