Ciudad Victoria, Tam,- El gobernador Américo Villarreal Anaya atendio personalmente a un grupo de manifestantes que bloqueó la calle 8, frente a la Casa de Gobierno, en demanda de justicia y en contra de la impunidad.
La protesta fue convocada por la viuda de Roberto Hernández, motociclista fallecido en un accidente presuntamente provocado por un conductor en estado de ebriedad. A ella se sumaron otras familias que denunciaron irregularidades en la actuación de las autoridades en sus respectivos casos.
Ante la creciente molestia de automovilistas afectados por el bloqueo, Villarreal salió de la residencia oficial acompañado de su hijo Francisco Villarreal y pidió a los manifestantes liberar la vialidad, pero se encontró con la exigencia de ser escuchado.
El mandatario, en ausencia del secretario general de Gobierno, Héctor Joel “El Calabazo” Villegas, escucho las denuncias y, como respuesta, ofreció comunicarse con el fiscal general Irving Barrios para encargarle los asuntos planteados.
Tras poco más de diez minutos de diálogo, el gobernador regresó a Casa de Gobierno, mientras el bloqueo continuó.
El episodio refleja el desgaste institucional y la falta de canales efectivos de atención ciudadana, que terminaron por llevar la protesta hasta la puerta misma del poder ejecutivo estatal.